martes, 5 de abril de 2016

Multitud mata hombre en La Romana tras robarse un chivo.

LA ROMANA. Una multitud enardecida mató a un hombre y causó lesiones a otro, por haber sacrificado un chivo robado en la comunidad de La Noria, del municipio Villa Hermosa.
La víctima fue identificada como Anaiboní Pilier (Franklin), de 40 años, quien sufrió una herida de bala en la cabeza.
Mientras que Willy Pérez Rosario (Guandule), de 33 años, presenta traumas en antebrazo derecho y fractura, así como trauma en la región frontal.
“Franklin” residía en Villa Hermosa, donde actualmente está domiciliado “Guandule”, su compañero de infortunio.
Los hombres fueron agredidos por la multitud luego de haber sacrificado un chivo que llevaban dentro de un saco, a bordo de una motocicleta marca Loncin, modelo LX-150.
“Hasta el momento se desconoce los nombres de las personas que participaron en la agresión”, aclara el Departamento de Prensa y Relaciones Públicas de la Policía en La Romana.
El chivo era propiedad de un hombre conocido como “Ceballo”, quien no se encontraba en el lugar al momento del hecho.
Al fallecido se le ocupó un celular, 2,300 pesos y la cédula de Rosángela de la Cruz Cedano.
El cadáver fue enviado a la regional Este del Instituto de Ciencias Forenses (Inacif) en San Pedro de Macorís........Fuente:Diariolibre.com/Por:Franklin Cordero

¿Aracely Arámbula sabía que Luis Miguel cancelaría sus conciertos?.

Luego de que Luis Miguel cancelara de nueva cuenta su presentación en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, es Aracely Arámbula, quien asegura que ya sabía que el cantante no aparecería.
Durante la transmisión del programa Ventaneando Aracely Arámbula contó que ella ya estaba enterada sobre la salud del artista y presentía que no se presentaría al escenario.
Ya sabía la noticia, sabía que Luis Miguel estaba enfermo, presentía que iba a cancelar sus presentaciones”, señaló.
Por otra parte, la actriz se encuentra trabajando en la puesta en escena “Un Picasso”, donde comparte créditos con el primer actor Ignacio López Tarso de quien asegura, se siente privilegiada.
Me siento privilegiada y honrada de poder compartir el escenario a lado de un gran maestro. Me gusta hacer un viaje al pasado de la vida real de Picasso”, comentó.
Finalmente, Aracely platicó que una de las satisfacciones que ha podido experimentar al trabajar para esta gran obra, fue el que sus hijos vean una nueva historia y lograr que ellos se interesen por la pintura.
Mis hijos quieren ir a Nueva York a ver sus obras, me siento orgullosa de poder enseñarles a mis hijos, cuando fueron a verme los nervios se convirtieron en emoción”, concluyó......Fuente:Diariobasta.com/EDLP

Peloteros de RD mantienen supremacía de extranjeros .

Nueva York/AP
Veinte y tres cubanos figuraron en los planteles al inicio de la temporada de Grandes Ligas, un incremento de cinco con respecto al año pasado y la mayor cantidad desde que la oficina del comisionado empezó a llevar una cuenta desde 1995.
El aumento se debe al cúmulo de deserciones de peloteros de Cuba, incluyendo estrellas como Yoenis Céspedes, José Abreu y Yasiel Puig.
Grandes Ligas informó el lunes que 238 de los 864 jugadores inscritos en las nóminas del día inaugural, lesionados y la lista restringida nacieron fuera de Estados Unidos.
El porcentaje subió a 27.5% con respecto al 26.5% del año pasado. Se trata del mayor porcentaje desde el 28. 2de 2013. El récord fue de 29.2%, establecido en 2005. La República Dominicana lidera con 82, seguido por Venezuela con 63 y Cuba.
Puerto Rico registró 17, su mayor cantidad desde 2011, para situarse en el cuarto puesto. México quedó en el quinto lugar con 12, tres más que el año pasado. Japón y Corea del Sur, ambos con ocho, se ubicaron a renglón seguido, por delante de Canadá (6), Panamá (4), Colombia (3), Curazao (3), Brasil (2) y Taiwán (2).
El equipo con más extranjeros es Seattle con 13, seguido por Kansas City (11).
(+) EL SALARIO PROMEDIO ES DE 4,38 MILLONES
El salario promedio en las Grandes Ligas aumentó 4,4%, a 4,38 millones de dólares, en el día en que se inauguró la temporada de 2016, de acuerdo con un estudio de los términos contractuales, realizado por The Associated Press.
Por tercera temporada consecutiva, los Dodgers de Los Ángeles fueron el equipo que más dinero gastó.
Los Cachorros de Chicago elevaron su nómina en 51 millones de dólares, con la incorporación de Jason Heyward, John Lackey y Ben Zobrist, en un esfuerzo por conquistar la Serie Mundial, algo que no logran desde 1908.
Después de imponerse a los Cachorros en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y de caer ante Kansas City en la Serie Mundial, los Mets de Nueva York incrementaron el gasto en casi 38 millones de dólares. Houston, que avanzó por primera vez en una década a los playoffs, aumentó su nómina en casi 26 millones de dólares.
La temporada anterior, los Astros comenzaron con la nómina más modesta de las mayores. También San Luis elevó su nómina en 26 millones de dólares. Entre los equipos en reconstrucción, Filadelfia redujo su gasto en 43 millones, Milwaukee en 40 millones y Cincinnati en casi 27 millones.
Con 62,6 millones, los Cerveceros son últimos de las Grandes Ligas por primera vez desde 2004, la última campaña antes de que Mark Attanasio adquiriera el club.....Fuente:Listindiario.com

Desde narcos hasta un presidente: latinoamericanos en los "Papeles de Panamá".

Bogotá (Colombia)/EFE.- Desde una testaferra del "Chapo", hasta jefes militares, políticos y un presidente en ejercicio conforman la lista de latinoamericanos salpicados por el escándalo mundial denominado "Papeles de Panamá", una filtración masiva de documentos que revela la creación de compañías opacas en paraísos fiscales.
El caso, que se configura como la mayor filtración periodística de la historia, abarca más de 11 millones de documentos del bufete panameño Mossack Fonseca, especializado en la gestión de capitales, y afecta a más de 140 políticos, celebridades y altos funcionarios mundiales, entre ellos jefes o exjefes de Estado.
En Latinoamérica, el actual presidente argentino, Mauricio Macri, resalta en la lista, ya que, según los documentos revelados por el Consorcio Internacional de Periodistas Investigadores (ICIJ, en inglés), creó en 1998 junto a su padre y hermano la sociedad Fleg Trading Ltd. en las Bahamas.
En sus declaraciones de ingresos de 2007 y 2008, el entonces alcalde de Buenos Aires "no dio a conocer su conexión con Fleg Trading" y en 2007 "declaró una cuenta bancaria de Merrill Lynch en EE.UU. con 2,9 millones de dólares" y en 2008 "1,9 millones en la misma cuenta", de acuerdo con los investigadores.
También se vincula al exministro de Hacienda de Buenos Aires Néstor Grindetti, quien entre 2010 y 2013 tuvo nexos con Mercier International SA, firma constituida en Panamá en 2010 para gestionar fondos en el banco privado suizo Clariden Leu Limited.
Resalta en la lista la guatemalteca Marllory Chacón, conocida como "La Reina del Sur", quien lavaba dinero para el líder del cartel mexicano de Sinaloa, Joaquín "el Chapo" Guzmán.
Los documentos aseguran que la compañía identificada como Brodway Commerce Inc. era de propiedad de Chacón Rossell para su actividad delictiva.
En 2007, Mossack Fonseca creó una sociedad que un lustro más tarde abandonó luego de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) estadounidense relacionara la compañía con el narco colombiano Jorge Milton Cifuentes, también socio del "Chapo".
Otro mexicano, el magnate Juan Armando Hinojosa Cantú, a quien la investigación llama el "Contratista Favorito" del presidente Enrique Peña Nieto, se ha visto involucrado.
Según los documentos, el bufete ayudó a crear fideicomisos para que Hinojosa, quien además ha sido vinculado con el escándalo de la construcción de una mansión para la esposa del presidente, se quedara con alrededor de 100 millones de dólares.
A ellos se une el ex jefe de seguridad del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, Adrián José Velásquez Figueroa, y la enfermera personal del entonces mandatario, Claudia Patricia Díaz Guillén, a quienes la firma de abogados ayudó a "blindar" una fortuna no declarada, según el grupo periodístico.
El siguiente en la lista ha sido el excomandate del Ejercito venezolano Víctor Cruz Weffer, quien adquirió una sociedad de Seychelles tras acusaciones delictivas en 2007.
Aparece además al asesor personal del expresidente argentino Néstor Kirchner y secretario privado de la exmandataria Cristina Fernandez, Daniel Muñoz, quien junto a su esposa estaba vinculado a Gold Black, una sociedad en las Islas Vírgenes Británicas para invertir en el sector inmobiliario de EE.UU.
Engrosan la lista el empresario colombiano Leo Einsenband, para entonces prófugo de la justicia de Estados Unidos por comprar aviones para el jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar, y los herederos de Víctor Carranza, el zar de las Esmeraldas.
El exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro, se ha visto salpicado en el caso, luego de que el nombre de su cuñado, Carlos Gutiérrez Robayo, apareciera en los registros del bufete.
Según la investigación, el expresidente del banco estatal Caja de Ahorros de Panamá, Riccardo Francolini, también poseyó sociedades "offshore" durante los años que ayudó a gestionar firmas controladas por el Estado.
El mismo caso del exjefe del Consejo Nacional de Inteligencia peruano, César Almeyda, quien fue administrador y secretario de la firma Trei Investments Corp., que se constituyó en Panamá en 1999.
El escándalo también llegó a Ecuador, donde el alto oficial Galo Chiriboga, quien fue fiscal general del país, aparece vinculado con la sociedad "offshore" Madrigal Finance que consiguió "por una ganga una casa en un barrio exclusivo", lo que motivó una demanda por fraude en su contra.
Hasta el reguetonero puertorriqueño Daddy Yankee forma parte del listado, luego de que fuera señalado como eje de un complejo esquema corporativo para presuntamente ceder los derechos de uno de sus conciertos en Perú hace casi una década.
Según el Consorcio Internacional de Periodistas Investigadores, la lista la completan Pedro Delgado, exgobernador del Banco Central de Ecuador; César Rosenthal, hijo del exvicepresidente hondureño Jaime Rosenthal; Javier Molina Bonilla, asesor de la Inteligencia ecuatoriana; y 33 personalidades salvadoreñas sin identificar.

Rescatan señora de 60 años que habría sido secuestrada en SFM.


Katherine Guillén/EFE
Agentes de Antisecuestros de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) rescataron ayer lunes en la tarde, en el Ensanche Isabelita de Santo Domingo Este, a una mujer que había sido secuestrada en San Francisco de Macorís, y apresaron a cuatro hombres en relación con este hecho.
El portavoz de la Policía Nacional, Máximo Báez Aybar informó a través de su cuenta oficial de Twitter, @MaximoBaezaybar que la señora Ana Antonia Santos Ortiz, de 60 años, fue rescatada tras ser detectada en la segunda planta de una casa donde la mantenía cautiva.
Los apresados son José Agustín Paulino, de 52 años, supuesto cabecilla de los secuestradores; Osvaldo González, de 47, Félix Mateo, de 49, y Pericles Avelino Pérez, de 36, a quienes les fue ocupada una pistola Calibre 9 milímetros, un vehículo de la marca Mercedes Benz y Tie Racks.
De acuerdo a las declaraciones de los detenidos, el motivo del plagio fue una deuda producto de actividades criminales en la ciudad de Nueva York, que la Policía investiga.
Ayer en la mañana, este portal recibió la denuncia del secuestro de la señora  Ana Antonia Santos quien habría sido secuestrada por  desconocidos el domingo a las 8:30 de la mañana cuando abría la puerta de su residencia en la calle Colón, casi esquina Castillo, próximo a la Catedral de San Francisco de Macorís.
La señora, según camaras de seguridad, fue raptada en un vehículo marca Audi entre fechas 2009- 2011, de color Azul oscuro por personas que usaban guantes protectores de mano.
Los familiares de la señora aseguron que los secuestradores, pidieron la suma de 350 mil dólares en un plazo de 24 horas para poder entregar la señora, de lo contrario procederían a asesinarla......Fuente:z101digital.com

lunes, 4 de abril de 2016

Cómo se mueve el “peaje” ....29 dias en la Victoria.

Javier Valdivia Olaechea/Listindiario.com
Penitenciaria Nacional de La Victoria

En la Penitenciaría Nacional de La Victoria el tiempo también se cuenta por galones: el desorden, dicen algunos, ocurría “hace dos coroneles”, cuando hasta lo imposible era posible: pagar con tarjeta de crédito dentro del penal a través del “verifon” que se usaba en la venta de lotería. El caso trascendió a la prensa y 25 internos y un alto oficial tuvieron que ser trasladados.
Varios años después la corrupción sigue arraigada en el penal y muchos internos se quejan todavía de que deben pagar un “cupo” a los “representantes” y a los policías de algunas áreas. Las “contribuciones” se hacen generalmente los domingos, cuando la visita se ha ido. Un policía puede recibir, según el rango, desde 30 pesos (un raso), hasta 200 y 300 (un teniente). 50 pesos semanales dan para recibir ciertos privilegios.
El pago del “impuesto” le da legalidad a la transacción. Poner una “mesa” (un negocio en los patios o los pasillos) cuesta entre 20,000 y 30,000 pesos, y el alquiler de un “sitio”, de 600 a 700 la semana. “Francisco”, un interno de “Malvinas”, dice que cuando uno llega a La Victoria, debe “invertir” en promedio por lo menos 5,000 pesos, que se irán poco a poco desde el policía de la “Planchita” y el oficial y el “representante” del área, hasta el custodio que lo va a “trancar” y el “representante” de la celda, todo dependiendo del lugar del que se trate (los precios de “Alaska” distan mucho de los del “Patio”), sin contar con el costo de la “goleta” o del sitio para dormir.
Además, todo lo que entra a La Victoria paga un “impuesto”, dependiendo de lo que se trate y de quien lo traiga; el sistema, de tan enquistado, llega a ser en un momento justo: una persona con mayores recursos pagará más que otras. Por meter al penal un abanico hay que pagar 500 pesos, por una nevera que costó 15 mil, casi 10,000, por un televisor de 30,000 pesos, unos 15,000.  Igual pasa con las personas. “Todo el que entra tiene que pagar”, dice “Francisco”. 300 pesos el VIP mínimo, que en otros lados, recibe el mismo privilegio: andar con un cuchillo, por ejemplo, puede costar hasta 3,000. Pero el negocio que más deja (a todos y sin forma de cuantificar) es el juego: cartas, dominó, gallos, lotería de bancas y de boletos para llenar, apuestas. “Si eres honesto no sirves para el sistema”, afirma el interno, al referirse tanto a sus compañeros que andan al margen de la ley como a algunos policías corruptos. También estima que en la puerta de entrada, producto de las extorsiones, se manejan al menos un millón de pesos al mes, al contado.
“Lo que entra por allí, cuando yo me voy, es incalculable. Y los sábados y domingos, cuando no estoy, el penal es una pudrición”, ratifica Demetrio Fragoso, de 55 años, aunque sus cifras son mayores. El encargado de los Economatos (establecimientos que abastecen de ciertos productos a los internos) de la Penitenciaría Nacional de La Victoria, asegura que su puerta es una verdadera “aduana”. Hace dos años, recuerda, cuando compró tres freezers para la administración, el propio coronel de entonces, la mayor autoridad uniformada de la prisión, lo “quiso picar”, pero terminó siendo cancelado.
“Aquí había gallos, maquinitas, bancas establecidas”, señala Fragoso. Igual que yuca proveniente de la finca de una alta autoridad, que dejó de comprarse, aunque el negocio del carbón, que alimenta todos los fogones del penal, sigue siendo exclusivo de dos policías que venden a mil pesos el saco, y a 10 y 15 la funda. Otros dos, apunta el funcionario, son los encargados de reunir en la puerta de entrada 20 mil pesos diarios para “no se sabe quién”, lo que hace 650,000 al mes. Y si cada día entran, mal habidos, más de 50,000 pesos por la puerta, al mes se “recaudan” entre millón y medio y dos millones de pesos. “Este es un sistema desgraciado”, dice Fragoso.
En la puerta de entrada a La Victoria hay por el día tres agentes permanentes: un policía, uno de la DNCD y otro de Asuntos Internos. “Blin Blin”, el de la DNCD, ha dado con mucha droga que intentan introducir a La Victoria. Su estrategia es darle confianza a la “mula”, dice. Él fue el que atrapó a una muchacha con tres libras de marihuana escondida en galletas ”reo este mes. Abrió una y no había nada, pero estaba seguro de que algo había entre manos. Hasta que dio con ella. “Blin Blin” sabe que adentro también engañan a los internos que ya están pasados, vendiéndose entre ellos una mezcla de paja con excremento de vaca que hacen pasar por marihuana: “Uno prendido, en su pase, ni cuenta se da”, afirma. También usan azúcar para diabéticos y un componente conocido como “Fisol”.
Si la libra de marihuana vale entre 5,000 y 5,500 pesos en la calle, aquí cuesta entre 10,000 y 15,000, que cubre la demanda de una gran parte de los 8,000 internos. El cigarro de marihuana cuesta 50 pesos, la libra 22,000. Para pasarla hay que pagar 6,000 pesos. La piedra de crack, también vale 50; la cocaína, en cambio, de muy bajo consumo en La Victoria, cuesta 1,000 el gramo.
“La marihuana no puede faltar. Lo único que mantiene tranquilos a esos cabrones es eso”, sentencia Fragoso. Según “Francisco”, el de “Malvinas”, en La Victoria se consumen entre 20 y 25 libras de marihuana a la semana. Sólo en el “Hospital” se van cinco como mínimo. Algunos internos calculan que al menos ocho de cada 10 consumen marihuana en algunas áreas del penal, sobre todo en el “Patio”, porque en “Alaska” apenas son dos de cada diez, debido a que rige casi otro comportamiento. Para que llegue a los internos existen cadenas de distribución en las propias celdas, y hasta mecanismos para pasarla de una en una cuando todo el mundo está “trancado” (la marihuana se introduce en una botella de plástico y se amarra a una soga que se tira con fuerza por el pasillo, pasándola de celda en celda.
El licor también tiene su precio y su propia forma de abastecimiento. El teniente Demetrio Guzmán cuenta que los martes y sábados, los internos preparan el “vino” o lo que sea que se beberán al día siguiente, miércoles y domingos, con la visita. Se hace con maíz, levadura, remolacha y hasta químicos que solo unos pocos están capacitados a hacer. El licor casero cuesta 150 la botellita de refresco, y 50 el “vino”. Si el interno tiene dinero, puede pagar algo más refinado: una botella de ron vale 1,000 pesos y una de whisky entre 3,500 y 4,000 pesos en el “Hospital”, y hasta 7,000 en otros lugares, no menos, y más caro en diciembre porque en La Victoria pesan doblemente las razones del mercado.
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Amontonados a un costado de la reja principal, detrás de la garita de control, un interno mete en un saco el producto de varios días de requisa. En un momento ha logrado juntar en una mano cerca de quince armas, desde cuchillos y punzones hasta tijeras desentornilladas, de todas las formas, de todos los tamaños, de todos los filos. El teniente Guzmán aparece por detrás y con la vista de águila que tiene, recoge, entre fierros oxidados, palos y otros objetos, un cuchillo de cocina de 30 centímetros de largo, capaz de atravesar el cuello de un hombre de extremo a extremo, con el mango envuelto en esparadrapo y un estuche del mismo material. “¡Lo que se puede hacer con esto!”, dice, llamando la atención del teniente Mañón, que cuenta a los internos que se van a la justicia. “Esto yo mismo lo recogí hace dos domingos”, afirma el oficial, que se va del lugar lleno de orgullo.
“La policía no puede bajar la guardia. Si lo hace nos lleva el diablo”, completa el propio interno que colabora en el área de reciclaje y salud ambiental, y que asegura haber contado no menos de 700 objetos punzo-cortantes en el saco que está a punto de llevarse.
“Para el número de personas, aquí no pasa nada”, dice el coronel Carrasco, que apunta que en seis meses y 19 días cumplidos ese día al frente de la seguridad del penal, ha podido mejorarla a través del liderazgo y la gerencia, dos factores que considera claves en el manejo de la Penitenciaría, con tan poco personal. “El respeto se nota”, agrega el oficial. “Aquí se hace lo que yo ordeno y por eso las cosas salen bien; tenemos un equipo de trabajo y todos obedecen en una misma dirección, mi línea de trabajo”, afirma Carrasco.
Para enfrentar la corrupción, el jefe de la seguridad de La Victoria tiene una fórmula: “Mucha dedicación. Cada día exigiendo más a los policíasÖ dignidad, conducta en el penal. Los que cometen indisciplina son sancionados y trasladados de aquí” a través de un inspector que debe velar por el cumplimiento del deber. El coronel dice que luego de que la información llega a su despacho ésta es depurada y se toman las previsiones y correcciones inmediatas. En cuanto a los internos, Carrasco dice que el manejo de la droga, el alcohol y las armas se ha reducido a su mínima expresión desde su llegada al penal, por las medidas que se toman.
“Aquí no se golpea a los presos. Si alguien comete una falta se le lleva a la celda de reflexión, y si no se le puede corregir, hago mi solicitud de traslado a la Dirección de Prisiones”, dice Carrasco, un hombre radical, agrega que trata de hacer su trabajo bajo el amparo de la ley  y con los pocos recursos que existen.
El alcaide Nolberto Nolasco tampoco transige: si la corrupción viene de los policías se aplican sanciones, traslados y hasta cancelaciones; en el caso de los internos, dice, se toman medidas disciplinarias establecidas en la ley 224 sobre Régimen Penitenciario, “y al igual que los policías, se les sanciona con medidas preventivas”.
“La seguridad está a cargo de la Policía Nacional, en coordinación con la Dirección General de Prisiones. Hay colaboración entre internos y autoridades, hay un representante por cada celda y son designados por la administración por su condición y comportamiento”, señala Nolasco, para advertir que el castigo a los internos está establecido por el artículo 46 de la ley 224, y consiste, dependiendo de la falta y orden sucesivo, en amonestación, privación  de visitas o correspondencias hasta por 30 días, encierros en sus celdas o en la celda de castigo por hasta 30 días, su traslado temporal por más de 60 días y, finalmente, la privación de otros privilegios que determinen los reglamentos.
En el “Consulado”, Johan Fernández, de 32 años, es un “coordinador”, un interno que colabora con la autoridad de La Victoria y con los dos representantes de su área, y de otras del penal, en el mantenimiento de la seguridad a través de la mediación y un mecanismo que da seguimiento a las diferencias entre internos, a los ajustes de cuentas y a otros asuntos, aplicando medidas preventivas en cada zona de la prisión. “Antes los representantes eran los vendedores de la droga”, dice Fernández, “ahora no”, agrega, para resumir parte de los cambios producidos en el penal.
Fernández se enfrentó a un delincuente en María Auxiliadora, donde siempre vivió, y el hecho lo implicó jurídicamente. Por eso fue condenado a 20 años de los cuales lleva 3 años y 3 meses (el caso irá a revisión). Afuera era un ejecutivo de ventas de Coca-Cola y vicepresidente del PRD, sin ningún problema con la ley. “Fue muy difícil el cambio en el estilo de vida”, dice, y agrega que la estrategia aplicada por las autoridades de la Penitenciaría ha permitido que grupos “negativos”, desde sus propios líderes, se hayan adherido al trabajo de coordinación, y que las condiciones que se han desarrollado hasta ahora en todo el penal no permite el surgimiento de nuevas cabezas como “Denny el Blanco”, aunque reconoce que el ejercicio del poder aún se realiza en contubernio con algunos policías.
“Hay alguna permisibilidad”, dice, pero el representante tiene más apoyo de las autoridades y de alguna forma hay “más democracia y mucho equilibrio”.
El que no está de acuerdo es Rafael Lluberes Ricart, “Lluberito”, condenado a 30 años por la muerte del periodista Orlando Martínez Howley. Un domingo, antes de las 8:00 AM, Lluberes conversa en la entrada de la prisión con un grupo de oficiales, y les muestra el libro “Cautivo de mi verdad”, de Braulio Torres, el que está leyendo ahora, y en una de cuyas páginas el autor incluye a Martínez en una lista de personas que recibiría entrenamiento militar en Rusia. “A Orlando Martínez no lo mataron porque decía la verdad, sino porque era comunista, un militar entrenado por ellos, por el Ejército Rojo”, dice Lluberes, que refuta a sus detractores con un “es más fácil hablar de las cosas después de que han pasado”, y con la estrofa de una vieja milonga de Borges que dice que todo el que anda buscando la muerte la encuentra.
De lo que Lluberes está convencido es de que “no debió haber sucedido lo que sucedió”, pero también de que no tiene de qué arrepentirse y de que procedería con la misma convicción con la que actuó en ese entonces. También señala que a pesar de que la sociedad lo trató mal, no guarda ningún resentimiento. Y zanja el tema con una frase reiterada y dicha en tono amable: “Nadie, como un abuelo como yo, quiere estar hablando de muerte”.
Lluberes está en La Victoria desde el 9 de junio de 1997. Vive en “Alaska”, en la celda 6, junto con otros cuatro internos.  Su rutina empieza a las 4:00 AM, cuando se levanta, se baña y lee, ve los programas de paneles en la TV, toma café y camina. Pasa el día leyendo y hace una sola comida, al mediodía. Y se acuesta temprano, 8:30 PM como mucho, en un lugar donde la mayoría lo hace pasadas las 10:00 PM.
“Cuando llegué aquí todavía había ‘Controles’, grupos de delincuentes que tenían secuestrado el penal”, recuerda Lluberes, que reconoce en los comandantes que han estado al frente de la seguridad de La Victoria en los últimos años, los cambios que se han producido en este lugar. “Ya nada de eso sucede y creo que con esto lleno de criminales y delincuentes, ahora hay más libertad de la que habría que tenerÖ (La autoridad) es más receptiva de lo que debería”, afirma.
Ahora, agrega Lluberes, los internos son tratados como “gente”, aunque de hecho “no existe en la prisión la propiedad para vivir como un ser humano” debido al hacinamiento, el gran problema de La Victoria. La solución, ocho nuevas cárceles para 1,000 internos cada una, que jamás se construirán porque no hay dinero en el presupuesto para arreglarles la vida a los delincuentes, muchos de los cuales no se lo merecen. “Yo los he visto venir dos y tres veces porque no se reforman nunca”, dice Lluberes.
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Ya no hay bandas en el penal; la autoridad las fue erradicando. ¿Cómo se ejerce el poder, entonces? “Con papeleta”, dice “Francisco”, el de “Malvinas”, y “los policías corruptos garantizan su posición” por dinero a cambio. “Aquí vale el dinero, nada más”, asegura el interno.
Hace frío. En el comedor sirven chocolate con un galón de cloro cortado por la mitad, y dan un pan a cada interno. Otro camina tranquilo vendiendo la Loto, con los talonarios bajo el brazo. Tolentino se lustra los zapatos a las 8:00 de la mañana cuando llega el personal del Economato. En su despacho ya está sentado, en el escritorio de la derecha, Demetrio A. Fragoso, el jefe del departamento, que en los términos más simples se encarga de administrar los pequeños negocios que tiene la institución dentro de la prisión, para darle servicio a los internos que tienen la condición de poder adquirir un producto, sea este para consumo como para la venta.
Hay seis Economatos en La Victoria: el almacén principal, dos en el “Patio”, uno en el “Hospital”, uno en “Los Galpones” y otro más que es la “cafetería”. En el almacén se vende al por mayor, donde por ley se le aplica un 10% al producto y la venta de agua es lo único que no cierra nunca, ni los domingos, cuando el lugar abre de 8:00 de la mañana a 4:30 de la tarde. Fragoso explica que la mercancía llega al costo al suplidor: Se adquiere a través del Nuevo Modelo Penitenciario (antes era a la Procuraduría) a través de una licitación.
La requisición de mercancía se hace dos veces por mes. Cuando en el almacén ya no hay y los internos tienen necesidad, el encargado deja pasar el producto para evitar escasez.  Si al costo de la mercancía se le suma el 10% al por mayor, al detalle se le aplica el 15% porque los internos tienen negocios dentro del penal, consumen energía de la Penitenciaría que no pagan, y ganan más que los Economatos porque venden hasta el 50% más de lo que cuesta el producto. Por ejemplo, si el Economato vende un refresco a 14 pesos, los internos lo venden a 30 y 35 pesos; un “Paco Feat” que cuesta 78 en Alaska, un domingo, puede llegar a costar 150 pesos. “Tengo que venderles caro porque yo lo vendo con impuesto”, dice el encargado.
En la letra en un penal no debe haber negocios. La autoridad mandó a Fragoso a quitarlos de La Victoria, pero tres semanas después el funcionario reportó que “es imposible” por varias razones, entre ellas que muchos internos no pueden entrar a áreas donde hay Economatos. “Todo el mundo se la busca”, dice Fragoso, salvo en su oficina donde “no pueden pagar el peaje” que se paga en otros lados.
El titular del Economato tiene a un asistente que vigila en la entrada; cuando traen mucho de algún producto lo manda a parar (llegan muchos cigarrillos Capital, contrabandeados desde Haití). Es cierto, no le sale más barato al interno comprar en el Economato, pero éste último se rige por licitación: “Si se firma el contrato es porque la oferta del suplidor es más económica”, explica Fragoso. “Por ser suplidor del Estado se le aplica una retención del 5% (Ley 557-05). Pero además, el suplidor, que se maneja en el Nuevo Modelo Penitenciario para fines de licitación, paga todos los impuestos al gobierno “y cuando viene a ver le mete el 10% por el tiempo que demora (de 45 días a dos meses para realizar el pago)”.
Fragoso, que era auditor del Departamento de Auditoría de la Procuraduría General, tiene solamente dos años aquí. Dice que cuando llegó, pedía 20,000 unidades de algún producto y sólo le llegaban 18,000, por el mismo precio. Así era antes; ahora se pasa inventario los días 30: Febrero fue un mes flojo por los días, aunque no se vendió mal: llega a diez millones y pico (de una venta de 9 millones 969,203 sin contar algunas cosas que no se han cuadrado todavía).  La venta de enero fue de 10,577,686 pesos. Diciembre llegó a 11 millones. En los últimos dos años ha manejado más de 200 millones de pesos, de los cuales 25 millones quedaron como beneficios. De estos, 544,000 se van en nómina de empleados y otros 150 mil van para un fondo de la alcaldía. En realidad “entra más mercancía por la puerta que la que yo manejo. La entran agachados, los sábados y domingos que yo no estoy”, dice el funcionario.
El promedio mensual de ventas va entre los 9.5 millones y los 10.5 millones de pesos. Si compra entre 8 millones y 9 millones, viene quedando un millón y pico “de beneficio largo”. Ese es dinero de la institución, que se invierte en el sistema penitenciario, en fumigación, mantenimiento, “una caja chica” para cosas menores. Pero el grueso no se queda en La Victoria. La factura eléctrica es de 3.8 millones a 4 millones de pesos. Un levantamiento arrojó que en el penal hay equipos eléctricos, estufitas, freezers para negocios. “La Victoria es un barrio con diferentes categorías y tienen nombres específicos. Dependen del poder adquisitivo”, afirma el jefe de los Economatos.
En los “Pasillos E y F”, donde están también los “Veteranos” y Hogares Crea, hay no menos de una docena de puestos de comida, y una decena de colmados. Un barbero en los “E”, a las 9:00 de la mañana, ya ha recortado a su primer cliente: uno o dos por día; 10 a 15 un sábado, a 100 ó 150 pesos el corte, que le da para vivir. Cerca de allí, en un puesto de comida, el calor de un fogón calienta una olla de espaguetis que se venderá el plato entre 10 y 100 pesos, dependiendo de la posibilidad del interno. El pollo frito, en cambio, reservado en una vidriera, cuesta 100, igual que un plato de sopa de pescado, en un puesto más adelante.
Los internos también tienen la opción de cocinar: con una libra de arroz a 21 pesos, una libra de papa a 20, cinco huevos a seis pesos la unidad, una funda de carbón a 15 (el saco se consigue a 450), 30 pesos de cebolla y vasito de aceite a 5 pesos, está listo el desayuno. Pero si se busca algo más, un pequeño puesto de mercado tiene yuca a 18 pesos, batata a 13 y todo lo demás que pueda hacer falta en la cocina. La ganancia diaria, dice el dueño, entre 1,200 y 1,300 pesos, la mitad más o menos de lo que se gana un colmado bien provisto: entre 3,400 y 4,000, para una ganancia de apenas 400 según su propietario, que ve en este negocio más bien un “servicio para mantener a los presos tranquilos”.
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Si el Economato movió en febrero 10 millones de pesos, los negocios del penal, según aproximados reales, movieron el doble, unos 20 millones, lo que hace que lleva a 30 millones parte del dinero que se mueve en La Victoria. Parte, porque no se está contando el dinero que produce el contrabando, el que reciben los internos de sus familiares, la droga, las transacciones entre los propios internos, los peajes en las celdas y los juegos de azar, que resulta oficial y prácticamente incalculable. Sólo para tener una idea, Fragoso pone un ejemplo: un paquete de cigarros Capital (cuya venta está prohibida por él porque no paga impuesto), cuesta 1,400 pesos en la calle más 100 del transporte, y paga 300 de peaje en la puerta, para un total de 1,800 pesos, cuando los cigarros que vende el Economato no pasan de 1,500.
Prisiones dice que el gasto por interno es de 200 pesos. El 70% de ellos, más o menos, cuenta con los 50 pesos que necesita como mínimo para comer; el 30% (unos 2,400 internos) 300 pesos. En el primer grupo son 5,600 internos, de los cuales el 40% hace su comida y el 30% come el “chao” que se sirve gratuitamente (y que hasta eso muchos internos revenden).
Un interno gasta diariamente (cinco días porque no se cuentan dos por la visita) 50 pesos como mínimo en el desayuno, 10 pesos en café al mediodía, 50 pesos en la comida y 50 pesos en la cena, lo que hace 3,200 al mes. Eso más 500 pesos en higiene personal y lavado de ropa, 80 pesos en la limpieza de área (el “síndico” es el que limpia las celdas y lo hace por 25 pesos que reúne de cada interno), 400 pesos en comunicación (el servicio de Wi-Fi cuesta 150 pesos la semana) y 200 pesos en corte de pelo, hace un total de gastos mínimos al mes de 4,380 pesos.
Los que tienen dinero. En los “Pasillos” una cama puede valer hasta 30,000. Algunos “ranas”, los que duermen en el suelo, pagan 100 pesos para que les guarden el colchón. 1,500 es lo que vale el espacio en el piso de la celda. “Los dueños de los espacios son los reos”, apunta Fragoso. “La institución no le garantiza cama a nadie: se alquilan dentro, se compran o el interno se convierte en parte de la base de la pirámide social de La Victoria.
En el Economato Fragoso ahora discute con sus asistentes sobre el procedimiento: son 29 personas, seis de ellos son encargados, los demás vendedores de provisiones, pero el personal no está nombrado ni tiene seguro médico. El encargado de observar por Fragoso el movimiento en la puerta de entrada tiene la misión de no dejar pasar productos en mayor cuantía. Sólo lo que es “para consumo del reo”.
Fragoso cuenta también que piensan poner cámaras de seguridad en la prisión, pero no está de acuerdo: la razón es obvia, concluye: “Una cámara en la puerta no durará intacta media hora”.
De abajo, de la panadería sale otra vez el olor que acompaña permanentemente el área del ante-patio en La Victoria. El encargado, Antonio Moreno, de 58 años, tiene 18 años al frente del lugar que abre a las 5:00 de la mañana y cierra a las 8:00 de la noche. Un día las autoridades buscaban a dos que supieran el oficio y él fue uno de ellos. Desde entonces, en los tiempos del general Pérez Sánchez, está en el penal.
La panadería realiza dos producciones diarias: una para los internos y otra para el Economato. Hay días que preparan hasta 6,000 unidades, de las cuales un poco más de la mitad es para ese departamento. La unidad se vende a 5 pesos. Moreno, que conchaba antes de convertirse en panadero, dice que bajo su responsabilidad, el pan sí lleva levadura, prohibida en el penal por su uso para la elaboración de bebidas alcohólicas artesanales.
“Tenemos mucho trabajo”, asegura Moreno. La panadería prepara cada día dos sacos de harina de 120 libras, 3 libras de azúcar, 2 libras de sal, 3 libras de aceite, tres cuartas de levadura y un libra de curato. También hacen “masitas” para el Economato. Al lado, en la cocina, Elio Martínez está a punto de servir el almuerzo. Se queja de que sólo tiene una nevera que no es suficiente. “Hoy toca espaguetis con pollo y moro de habichuela. En una de ellas (son seis en total), el arroz, algo soso, está casi a punto y los espaguetis, un poco aguados, ya están casi servidos.
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Una de las cosas que más se respetan en La Victoria son las visitas. Las puertas se abren antes de las 8:00 de la mañana, pero a las 6:00 (a veces antes) ya hay gente en la entrada del penal, y siguen entrando inclusive hasta las 3:30 ó 4:00 de la tarde cuando comienzan a salir de la penitenciaría. Los días de visita son los miércoles y domingos (y otros según las condiciones y normas que ha impuesto la administración y la seguridad de la prisión). Las personas que más vienen son mujeres (los miércoles son más de visitas conyugales) y los niños sólo pueden entrar a un domingo intercalado; son los días más caóticos, pero también los más alegres.
Temprano, un miércoles, el camión de la basura sale ya de la penitenciaría y los internos que van a la justicia. El coronel Carrasco explica el procedimiento: dos filas en la entrada, una para niños, embarazadas y ancianos; otra para hombres y mujeres, a través de un pasillo de unos 150 metros. Desde la avanzada al pasillo, otros 150 metros, y un primer chequeo para “clasificar” a las visitas; y un segundo puesto de control más estricto, de las cosas que entran, e incluso físico. También hay un equipo de la DNCD y, en un lugar donde todo el mundo tiene uno, está prohibido entrar con celulares (el ingenio comercial ha creado puestos de personas que se encargan de cuidarlos en la entrada); sí se permiten alimentos, agua. Nada de levadura porque con eso los internos hacen ron, ni vegetales o cigarrillos. “Esta es una cárcel y los controles no se pueden vulnerar”, dice Carrasco. “Ahí (en los controles) es donde se busca corromper a los policías”.
Las niñas y adolescentes hasta los 17 años sólo pueden entrar al penal con su acta de nacimiento y acompañadas por su madre, ésta debidamente documentada con su cédula de identidad. Si se trata de un varón, éste puede entrar con el padre o la madre. “Es un asunto de cuidado óadvierte el oficialó “hay ocho mil hombres violentos”.
Luego de cruzar los 200 metros del pasillo que conduce a la entrada del penal, se forman tres filas: los hombres a la derecha, las embarazadas y ancianas al medio y las mujeres, adultas pero jóvenes de entre 20 y 30 años la gran mayoría, a la izquierda. Allí pasan a un área techada donde se someten al control de la DNCD, y luego al chequeo personal, tres en total. A todas las personas les ponen dos sellos a la entrada (uno de la DNCD); las mujeres saldrán horas más tarde por el portón principal y los hombres por la misma pequeña puerta por donde ingresaron al penal. “(Las visitas) están tan acostumbradas que salen por su propia cuenta”, comenta Carrasco, para agregar que los domingos se refuerza la seguridad con personal del campamento Duarte y aumentan las patrullas por los pabellones.
“Y en diciembre aquí sí es que entra gente. Yo diría que somos unos fenómenos: 240 hombres para controlar a 8,000 (internos) violentos”, dice el coronel licenciado en derecho. “A los calientes los mantengo aislados. Los ubico y los traslado a otro sitio, y ese es su peor castigo. Tenemos un área de aislamiento para regeneración, para los necios y revoltosos, y si eres reincidente te traslado”.
A las 7:50 de la mañana de un domingo de febrero hay ya como un centenar de personas en fila que empezaron a entrar al penal. A la espera de un garante está Domingo Díaz, “El Pastorcito”, el encargado de buscar a los internos para llevarlos a la justicia, pero también el jefe de los “pasadores”, 16 alrededor, que se dedican a cargar las cosas que trae la gente de fuera o a orientar a los que vienen por primera vez. Cobran entre 10 y 100 pesos por persona, hay alguno que recibió hasta 500 de propina.
Hay más mujeres. En la fila deben entrar a un cuarto donde deben quitarse la ropa para ser revisadas. Al lado del umbral hay una mesa donde dos policías, hombre y mujer, revisan las pertenencias de los visitantes. A lo largo del día, mientras la gente va pasando, se escucharán decenas de frases despectivas con respecto a la policía; muchos rostros indignados, otros indiferentes, algunos felices, con razón o no, pero sobre todo de resignación.
En el puesto están Pascual Abad, policía alto y afable, y Guzmán, oficial, en un perímetro cercado por una baranda de metal de un par de metros que conduce a la entrada principal de la fortaleza. Es un lugar privilegiado para algunos. Allí puede estar un momento “Changó”, el limpiabotas, que reprende a “Chiquito”, su perro sarnoso. Es un día de lluvia que ha retrasado la visita; en total, entre 30 y 32 policías distribuidos en todas las garitas. “La gente pasa por tres chequeos”, explica el coronel Carrasco, que llega siempre temprano para supervisar el día. “Cuando tenemos información de una ‘mula’ la llevamos al área médica. Pero se corrigen un par de semanas y vuelven a lo mismo”.
Mientras tanto, Pedro Suriel Reyes, un “pasador”, ofrece sus servicios y una mujer pasa por el perímetro de llegada: “Ellos me vieron cara de rica hoy”, se queja. “Los barrios se conocen todos. Si es de Los Mina sabrá por dónde anda alguien”, dice Suriel, que vive en los “5-6” del Patio y que está en La Victoria como preventivo, por un atraco que dice que no cometió. Habla con experiencia sobre la forma en que se puede buscar a un interno que recibe visita. En un día de lluvia necesita un paraguas que no lo tiene, sobre todo para proteger a las damas que llegan acicaladas y recién salidas del salón: afuera del penal hay de todo para vender, antes de la primera garita; al lado de las filas, detrás de un alambrado, varias mujeres se ofrecen para guardar los celulares que no se permiten introducir al penal. También las que alquilan ropa adecuada y sandalias para los hombres que llegan con zapatos de suela y base alta, donde se puede camuflar droga de contrabando.
“Aquí hay problemas, líos... Después de eso, la visita es segura”, dice el “pasador”, que en ese momento reconoce a un “pirata”, un interno no autorizado para desempeñar su papel y que según Suriel no es confiable, igual como sucede en la calle con los vehículos públicos. Entonces, una mujer se queja de que tuvo que cambiarse la ropa; muchas pasarán con escotes pronunciados y faldas bien entalladas. Pascual pide un café que llega tarde en un vaso de plástico. Y Pedro Suriel, con gran familiaridad, recibe a una visita: “Llegó temprano, mi amiga”.
Suriel dice que en días como hoy los problemas empiezan en los baños. Los internos son obligados a despertarse más temprano para que la visita los encuentre bañados. En la “5- 6”, donde vive, una de las celdas más grandes de todo el penal, “hay mucho preso y poca agua” y sólo tres baños para casi 800 internos: uno grande y dos pequeños, uno de dos caños y los otros dos de uno solo. Algunos más precavidos guardan el agua desde el sábado para tener cómo bañarse. Suriel recuerda que se va dentro de poco, pero le falta algo de dinero (una parte se le fue en la multa). El trámite es un papeleo que termina otra vez con la “carita”.
Ha llovido gran parte de la mañana y el “pasador” ha conseguido prestado, providencialmente, un paraguas blanco, casi nuevo, que deja a sus compañeros atónitos: “Este anda en un Mercedes”, comenta uno de sus colegas cuando “Jonathan”, un interno que viene de Herrera, se pone un delantal al lado de la puerta y recoge 185 quipes en un balde blanco con tapa que una señora le pasa de afuera junto al kétchup, la mostaza y la mayonesa. Cada uno cuesta 10 pesos.
“Ya gasté 200 pesos”, murmura una señora que avanza hacia el patio mientras una puerta de rejas  se abre a la izquierda de la sala donde revisan a las mujeres. Parece una zona de “acceso especial” por donde entran sólo algunas personas. “Esas tienen a una pelada”, reclama otra, lejos de donde una muchacha acicala a su compañera con dedicación antes de entrar al penal y una pareja se saluda con un beso en los labios y se va tomada de la mano.
Alguien pregunta de afuera por “Juan Pasador”, no Pedro, Juan. “Pasador” es un apellido común que comparten los 16 internos dedicados al oficio de cargar cosas y guiar a la visita. De afuera un hombre llama a Suriel y le entrega un papel por entre las rejas. “Era una persona de Higüey. Lo llevé a un par de sitios, pero no encontró a nadie”, dice. Le dejaron el teléfono y el encargo de encontrar al interno. “Tenían comunicación desde aquí y dejaron de llamarse un tiempo”. “Pedro Pasador” advierte que los “presos están  engoletados” (encerrados) con sus parejas, por lo que es más difícil encontrarlos; a veces muchos se mudan de área y ya no se sabe. Lo buscará en la cena.
NOTA DEL EDITOR
Los autores de este trabajo, el reportero Javier Valdivia y el reportero gráfico Jorge Cruz, ingresaron durante un mes a la Penitenciaría Nacional de La Victoria para conocer de cerca la situación que viven poco más de ocho mil internos, y los cambios que la administración del penal, pese a la resistencia de un sistema violento y corrupto, viene introduciendo en los últimos años.
Durante todo el mes de febrero, ambos periodistas del LISTÍN DIARIO, bajo la iniciativa del procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, y la plena colaboración del director de Prisiones, Tomás Holguín; del alcaide de La Victoria, Gilberto Nolasco, del jefe de seguridad de la prisión, coronel Marino Carrasco, de su personal y de un grupo de internos, Valdivia y Cruz pudieron recoger de primera mano óy sin censura de las autoridadesó testimonios, escenas y situaciones que han traducido en este reportaje de siete entregas.

domingo, 3 de abril de 2016

Apresan a hombre difundió vídeo de contenido sexual de adolescente de 15 años .

Santo Domingo/Listindiario.com
Agentes adscritos a la Dirección Especializada de Atención a la Mujer y Violencia Intrafamiliar, junto al Ministerio Público, apresaron a un hombre acusado de haber distribuido un video de contenido sexual de una adolescente de 15 años, cuyo nombre se omite por razones legales, en un hecho ocurrido en el sector Lotería de Savica del Distrito Nacional.
La uniformada dijo que Gilbert Augusto Vargas, de 21 años, fue apresado mediante la orden de arresto No.8029-ME-2016, por presunta violación del artículo 355, modificado por la Ley 136-03 que trata de la Violación del Código del Menor, tras la denuncia presentada por la madre de la menor, cuyo nombre no fue revelado.
De acuerdo a la solicitud de autorización de arresto de Vargas, emitida el pasado 29 de marzo, existen elementos suficientes para comprobar que es el autor o cómplice del hecho que se le imputa.
El detenido se encuentra bajo el control del Ministerio Público para los fines legales correspondientes.

Reportan dos ataques en el subway en menos de 24 horas.

NUEVA YORK – Dos personas fueron atacadas este viernes en estaciones de trenes en Manhattan.
Las autoridades indicaron que el caso más reciente se reportó en horas de la tarde en la estación de Penn Station.
Un hombre de 51 años fue herido mientras entraba por la esquina de la calle 34 y la Séptima avenida.
El ataque podría estar relacionado a una disputa por drogas, de acuerdo con fuentes  policiales citadas por medios locales.
La víctima se encuentra en condición estable en el Roosevelt Hospital.
El otro incidente ocurrió, alrededor de las 5 a.m. en la estación de Chambers. La Policía indicó que el sospechoso se le aproximó a la víctima por la parte de atrás y le exigió dinero. Cuando el hombre le dijo que no tenía, el individuo lo hirió en el rostro con un objeto no identificado.
La víctima no quiso recibir atención médica. Nadie ha sido arrestado en relación con los hechos.....Fuente:Almomento.net

Jefe Interpol involucrado en envío alijo de cocaína a RD .

Caracas/EFE
El empresario venezolano Pablo Cárdenas y el detective jefe de la Policía Internacional (Interpol) Eliecer García Torrealba fueron acusados de dirigir el traslado a República Dominicana de un alijo de cocaína cuyo hallazgo deja once presos en Venezuela y cinco en la isla, informó ayer la Fiscalía venezolana.
“Cárdenas habría sido el financista y quien dirigió la operación” en tanto que “se presume que García Torrealba, valiéndose de su cargo, coordinó las acciones dentro del aeropuerto (de Barquisimeto, noroeste) a fin de lograr la salida del avión” con 359 kilos de cocaína, dijo la Fiscalía en un comunicado.
Tanto el empresario como el jefe policial, al igual que el jefe aeroportuario Juan Lanz Díaz, fueron detenidos en las últimas horas, precisó la información oficial al dar cuenta de la labor de las autoridades venezolanas tras el hallazgo del alijo en el aeropuerto de La Romana, en el sureste dominicano, el pasado 24 de marzo.
La jueza dominicana Aristida Mercedes, de la Oficina de Atención Permanente de La Romana, ordenó el 27 de marzo la libertad “pura y simple” de los cinco venezolanos detenidos en el aeropuerto de esa ciudad dominicana al que llegaron en una avioneta Cessna.
Estos fueron identificados como Carlos Justiniano, Gregory Frías, Jorge Henríquez, Gerardo Díaz y Jean Carlos Díaz.
Además de la droga y de la avioneta, las autoridades dominicanas les incautaron diferentes tipos de billetes, entre dólares, pesos dominicanos y bolívares, así como teléfonos móviles, aparatos de localización satelital, planes de vuelo y documentos personales.
Por su parte, las primeras órdenes de detención en Venezuela, antes de las del empresario, el jefe policial y el jefe aeroportuario, se produjeron el 26 de marzo contra los sargentos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) Franklin Pérez Peña, Roberto Sivira Fernández y Onésimo Romero Hernández.
Tres días después fueron detenidos los también uniformados de la GNB Darwin Sanoja Rodríguez y Roland Torrealba Silva, así como los agentes de seguridad aeroportuaria José Hernández Rodríguez, Nelson Peraza Sira y Eduard Lucena Rivero.
Los sargentos y los agentes aeroportuarios ya fueron oficialmente acusados de los delitos de tráfico ilícito agravado de sustancias estupefacientes y psicotrópicas y asociación para delinquir, y se espera que lo propio ocurra con Cárdenas, García y Lanz Díaz.....Fuente:Listindiario.com

Drones transportarán insumos de salud en zonas rurales del país.

SANTO DOMINGO. Para el establecimiento de un nuevo modelo de transporte de insumos de salud utilizando drones en zonas rurales de la República Dominicana el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) aprobó una cooperación técnica no reembolsable por US$539.980.
FOMIN, que es miembro del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), informó esto ayer mediante un comunicado de prensa en el que explica que tiene como objetivo con este proyecto mejorar la capacidad resolutiva de los centros de atención de primer nivel (CPN) en áreas donde resulta dificultoso para las personas acceder a los servicios de salud.
La operación de los drones la llevará a cabo EMPRENDE, institución dedicada a incubar nuevas empresas . Eso lo hará con la colaboración de MATTERNE quienes fabricaron la tecnología y aportarán alrededor de US$613.000 en equipos y transferencia tecnológica.
Esta iniciativa persigue el establecimiento de una red complementaria de transporte de muestras de laboratorio y medicinas entre CPN, hospitales y laboratorios en la provincia de San Juan de la Maguana.
Con esto esperan obtener un mayor número de diagnósticos y transporte de resultados, incrementar el transporte de pruebas de Papanicolau y Gota gruesa para malaria, una mayor disponibilidad de medicamentos de urgencia y biológicos.
Además del establecimiento de un centro de innovación de drones. Y en una segunda fase el proyecto buscarán mejorar la capacidad de los drones para poder transportar muestras de sangre para la
realización de pruebas de laboratorio.
Este proyecto es el resultado de una alianza con el sector público y privado Dominicano que cuenta con la participación del Servicio Nacional de Salud (SNS), el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología (MESCYT), el Parque Cibernético de Santo Domingo (PCSD), tres universidades y el grupo Lionbridge Capital, SAS.
En cuanto a los equipos, MATTERNET lanzó en Marzo del 2015 el primer Drone diseñado exclusivamente para transporte llamado Matternet ONE con una capacidad de transporte de 2.2 libras sobre distancias de hasta 20Km. Desde entonces ha realizado pruebas en diferentes países con organizaciones y entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS).....Fuente:Diariolibre.com

sábado, 2 de abril de 2016

Fidelio Despradel denuncia “desastre humano” causado por la Barrick Gold.


Merkiseded Avelino/z101digital.com
El aspirante a diputado nacional por el Partido Alianza País Fidelio Despradel calificó como un desastre humano los efectos colaterales de las operaciones de la empresa minera Barrick Gold en la localidad de Pueblo Viejo, Cotuí.
Al hablar a través del teléfono para el programa radial “El Gobierno de la Mañana”, de la Z101 FM, Despradel lamentó que el país se haya enfocado solamente en protestar contra los intentos de explotación de Loma Miranda y dejado de lado los resultados negativos que tiene la actividad minera de la Barrick Gold para las personas y el medioambiente.
Expresó que su agenda como candidato diputado nacional incluye, principalmente,  denunciar una supuesta desviación de los fondos de pensiones por parte del Gobierno, el riesgo que representa el uso de mercurio para las fuentes acuíferas del país, así como abordar el tema de las políticas públicas orientadas a los jóvenes y a las mujeres.
“Voy a tratar del tema de la Barrick Gold, que se esconde. Ahí se está muriendo la gente, se están muriendo los animales, los niños nacen enfermos y nadie habla de eso. Todos estamos concentrados en Loma Miranda, pero que volteen la cara hacia la Barrick Gold para que vean el desastre”, expresó Despradel.
El político afirmó que posee pruebas fotográficas del “desastre humano” provocado por la minera de capital canadiense, que genera enfermedades en la piel de los niños y la muerte de animales en los lugares circundantes.
Denuncia desvío de los fondos de pensiones
Despradel denunció recientemente un supuesto desvío millonario de los fondos de la Seguridad Social del país.
Puede leer la información con respecto a ese tema en el siguiente enlace: http://z101digital.com/app/article.aspx?id=181344

Hallan fosa común con 40 cadáveres de asesinados por ISIS en Palmira.

BEIRUT, Líbano.- Los Grupos de Defensa Nacional, milicias progubernamentales sirias, hallaron hoy una fosa común con los cadáveres de cuarenta personas, incluidos tres menores y cinco mujeres, decapitadas por el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) en la ciudad monumental de Palmira.
Fuentes sobre el terreno explicaron a la agencia de noticias oficial siria, SANA, que los cadáveres presentaban signos de torturas.
Los milicianos e ingenieros del Ejército sirio encontraron la fosa cuando llevaban a cabo labores de “peinado” en el barrio de Masaken al Yahizia, en el extrarradio nororiental de Palmira, que se ubica en el este de la provincia central siria de Homs.
La labor de recuperación de cadáveres en esa zona todavía continúa.
Palmira, cuyas ruinas grecorromanas son Patrimonio Mundial de la Unesco, fue retomada por las autoridades sirias el pasado 27 de marzo, tras combates contra ISIS, que la controlaba desde el 20 de mayo de 2015.
Las fuentes agregaron que todavía prosiguen las tareas de desminado y desactivación de artefactos explosivos colocados por los extremistas en Palmira y sus alrededores.
Al territorio sirio han llegado esta semana dos tandas de zapadores rusos a petición de Siria para ayudar a las fuerzas armadas nacionales a limpiar 180 hectáreas de la población, donde podría haber minas y bombas dejadas por los terroristas, según informaciones de las que dispone SANA.
ISIS se hizo con el dominio de Palmira en el marco de una ofensiva en el este de Homs en la que conquistó varias localidades.
La agencia siria recordó que cuatro días después de la irrupción de ISIS en Palmira los radicales asesinaron a 400 personas......Fuente:EFE/EDLP

Buscan profesora, creen se lanzó al Mar Caribe.

SANTO DOMINGO. Miembros del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional buscan en el mar Caribe, en las inmediaciones de Manresa, el cuerpo de una profesora que presumen se habría lanzado a las aguas la noche del pasado jueves.
Aunque la búsqueda de Alexandra Arias, de 30 años, fue suspendida alrededor de las 4:00 p.m. de ayer, se informó que las labores serán reanudadas a las 7:30 a.m. de hoy.
El padre de la joven, Armando Arias, dijo que en un vídeo captado por cámaras de seguridad de un residencial cercano al área donde se sospecha ocurrió el suceso se observa a su hija llegar al lugar, estacionar su yipeta en la avenida George Washington y caminar hacia la orilla del mar.
Dice que Arias padecía problemas depresivos que mantenían a la familia con temor de que atentara contra su vida.
De acuerdo con Eury Méndez, amigo de Arias, el esposo de ésta, Jefry Omar Vásquez, relató que alrededor de las 11:00 p.m. del jueves, notó la ausencia de ella en la residencia de ambos, vio la puerta de la casa abierta, y no estaba el vehículo.....Fuente:Diariolibre.com/Por:Ramon Rodriguez

Matan de ocho disparos alcalde municipio andino de Venezuela .

Caracas,  (EFE).- El alcalde del municipio andino La Ceiba del estado venezolano de Trujillo (oeste), Marcos Tulio Carrillo, murió hoy tras recibir ocho disparos, informaron fuentes oficiales que no ofrecieron mayores detalles acerca de las circunstancias que en las que se produjo el fallecimiento.
"Quiero informar de manera oficial el lamentable y vil asesinato de nuestro querido alcalde Marcos Tulio Carrillo, de 55 años", dijo al canal estatal VTV el gobernador del estado Trujillo, el chavista Henry Rangel Silva. El gobernador agregó que el alcalde del municipio La Ceiba, recibió los tiros "a las 8.20 minutos de la noche (01.10 GMT), estando frente a su residencia".
Por su parte, el gobernador del también andino estado Táchira, José Vielma Mora, escribió en su cuenta de Twitter: "De una forma terrible han asesinado hoy al camarada Marcos Tulio Carrillo, Alcalde de La Ceiba en el Estado Trujillo".
En otro mensaje, Vielma Mora agregó: "Nuestras palabras de condolencia a la familia del Alcalde Carrillo, al Gobernador Henry Rangel Silva y a nuestro Partido PSUV (gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela).Asimismo, el diputado chavista Hugbel Roa, dijo a través de su cuenta en la misma red social: "Ha caído vilmente otro revolucionario digno.
Mi camarada y amigo Tulio Carrillo no te olvidare JAMAS". El exdiputado oficialista Freddy Bernal también expresó por Twitter su pesar por la muerte del funcionario: "Repudio ante el vil asesinato del alcalde bolivariano de la Ceiba, Marco Tulio Carrillo, por sicarios. No a la impunidad".

Mujer y sus dos hijas mueren quemadas .

Onelio Domínguez
Santiago/Listindiario.com
 Una mujer y sus dos hijas menores de edad fallecieron la madrugada del viernes, al incendiarse su residencia, ubicada en el sector Bella Vista de Santiago, donde las autoridades policiales y del Cuerpo de Bomberos confirmaron la sospecha manifestada por algunos familiares, sobre la implicación de la expareja sentimental de la mujer.
Las víctimas fueron identificadas como Lidia Martínez, de 40 años, y sus hijas Cristal Dariel Almonte Mar tínez, de cinco años, y Dahiana Almonte Martínez, de 14 años. Mientras que José Almonte, padre de las niñas, resultó con quemaduras en la espalda, cuando junto a Martínez, su esposa, hacían esfuerzos por rescatar a las menores.
Tanto las autoridades policiales como el Cuerpo de Bomberos consideraron que hubo manos criminales que provocaron el incendio que le costó la vida a tres personas; así también familiares y autoridades acusan directamente a la expareja sentimental de Lidia Martínez, Sandro Martínez Suero, de incendiar la vivienda donde murió ella y sus dos hijas.
El padre de Lidia Martínez informó al LISTÍN DIARIO que la noche antes de la tragedia, su hija había tenido una discusión con quien anteriormente era su pareja, y que por esa razón estiman que éste puede ser el principal sospechoso.
La residencia quemada estaba ubicada en la avenida Núñez de Cáceres, número seis del indicado sector santiaguense, donde se presentaron varias unidades del Cuerpo de Bomberos, pero no pudieron evitar la tragedia.
Los cuerpos calcinados de las víctimas fueron llevados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), de Santiago, y posteriormente fueron velados en el centro comunitario Ariel Acosta de Bella Vista.
El coronel Ricardo Rosario dijo que el principal sospechoso de haber originado el fuego es Sandro Martínez Suero, quien fue pareja de la señora Lidia Martínez.
Suero, quien trabaja como obrero, está detenido en el Comando Regional Cibao Central de la Policía Nacional para ser interrogado sobre lo ocurrido.
Rosario dijo que testigos afirmaron que Martínez había discutido el jueves con su expareja y la amenazó con darle “por donde más le duele”.
Se dijo que vecinos de la zona intentaron linchar al sospechoso, pero las autoridades lo rescataron. El hecho ha consternado a los vecinos del sector Bella Vista, al sur de Sanstiago.

viernes, 1 de abril de 2016

César Medina desmiente dominicana reciba maltratos en cárcel de Panamá .


Redacción z101digital.com
Panamá.- El embajador dominicano en Panamá, César Medina, aclaró que una dominicana detenida en ese país por homicidio culposo mintió con su denuncia sobre supuestos maltratos físicos y torturas psicológicas en el penal donde guarda prisión.
César Medina explicó que Edith Antonia Cruz Vásquez llegó al extremo de maquillarse el rostro para tomarse fotografías con supuestos moretones y torturas físicas que supuestamente recibió en el Centro Femenino de Rehabilitación de Panamá.
Cruz Vásquez está acusada de matar a su concubino de nombre Paulino Tuñón Calderón, un panameño que murió por heridas punzantes en el otoño del año 2009. Fue declarada en rebeldía y estuvo prófuga por casi dos años, hasta que en el 2011 fue arrestada en el Departamento de Colón y en 2012 condenada a 20 años de prisión por el Segundo Tribunal Superior de Panamá.
La embajada dominicana dispuso que se investigara la denuncia de la señora Cruz Vásquez, que dijo llevaba tres años “durmiendo en el suelo”, cosa que según Medina también resultó falsa.
La penitenciaría mostró fotos de la cama que ocupa y de un ventilador que hace un año le suministró el cónsul general Domingo Ramírez.
También se comprobó que se maquilló para fingir moretones en el rostro y fotografiarse con el fin de enviar esas imágenes a los periódicos dominicanos.
La señora fue diagnosticada con problemas mentales y enviada a terapia psiquiátrica en el mismo penal.

Tras la era del terror .

Javier Valdivia Olaechea
Penitenciaría Nacional de La Victoria
En “Alaska” hay un monumento dedicado a las hermanas Mirabal, que estuvieron recluidas un tiempo en La Victoria. El sargento José Lugo, vecino del lugar, lo sabe como lo supo su padre, también policía, que trabajó mucho más tiempo que él como custodio en el penal. Lugo también recuerda que la gente hablaba de un pozo en las inmediaciones, donde los enemigos de Trujillo eran arrojados para ser desaparecidos.
Juan Montero Trinidad, de 65 años y con una condena a 30, es posiblemente el interno más viejo de La Victoria, con exactamente 25 años cumplidos. Dice también que había un tanque con una escalera por donde tiraban a los internos muertos: luego se lo llevaron. “Trinidad”, como le llaman aquí, vio crecer desde la cárcel a sus 7 hijos, a sus 17 nietos. “Caí en el 91 cuando esta cárcel era una selva de hombres salvajes”, cuenta. “La Victoria tiene su historia. Yo he visto morir aquí a más de doscientas personas”: internos que no aguantaban el frío en “Alaska”, que morían de a dos en un baño que ahora es el Economato.
El catedrático Santiago de la Cruz, que ha recogido de primera mano el testimonio de varias personas, dice que a las 6:00 de la tarde los ezbirros de la Dictadura salían de la prisión con los cadáveres para desaparecerlos por Metaldom, en una camioneta manejada por un tal Guzmán, o para enterrarlos en una fosa común en un cementerio ubicado a la entrada del pueblo de La Victoria.
Fue un santiaguero, Melanio Pacheco, quien vio un día a tres muchachos, integrantes de una familia amiga de Santiago, presos políticos, a quienes mataron en La Victoria, y los sacaron de allí en una carreta jalada por caballos en la que sacaban la basura. Pacheco, que siguió al cortejo y colocó una cruz en cada tumba de los asesinados, se salvó porque se le ocurrió decirle a la autoridad que había hecho una promesa a su madre, de colocar una cruz a cualquier tumba que no la tuviera.
“En la cárcel murieron miles”, sentencia el catedrático de la UASD. “Frente a aquí (su casa queda a unos 200 metros del penal) mataron a muchísimos fugitivos”. Una noche, recuerda, su esposa sintió ruidos en la calle. De la Cruz escuchó que de fuera alguien suplicaba por su vida: “¡No me mate por favor!”, oyó decir, y luego otra voz que respondía con la crueldad exacerbada de un verdugo: “Tú te vas a fugar, pero al infierno”. 1
Algunos años después, en la guerra civil de Abril del 65, la Fuerza Aérea tomó control del penal, y en esa época también ocurrieron crímenes. Después llegaron los años de Balaguer, afirma De la Cruz, y no fue tan diferente a la de la era de Trujillo. “La mayoría de todos esos dirigentes (de izquierda) pasaron por aquí”: Plinio Matos Moquete, “el hombre más buscado en esos años”, “El Men” Jorge Puello Soriano, Maximiliano Gómez, “El Moreno”, Iván Rodríguez, acusado de espionaje, y de quien Balaguer dijo que no saldría de la cárcel mientras él fuera presidente. También Amín Abel Hasbún, Rafael Taveras, Rafael Guillén y Miguel Reyes Santana, entre cientos más.
Pero en los últimos años, De la Cruz también comprobó algunos abusos. En el 98, por los días en que las aguas inundaron el penal hasta el cuello debido al paso del huracán “Georges”, algunos presos se fugaron. Dos de ellos, que intentaron hacerlo con menor suerte aparecieron en el pueblo con las vísceras en las manos, dice De la Cruz, justo cuando varios camarógrafos que cubrían las incidencias se encontraban en el lugar. Luego la censura se encargó de borrar el episodio.
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Justo cuando empieza a caer un poco de lluvia, “Negrito”, el encargado de mantenimiento eléctrico del penal, apoyado en el muro del recibidor, suelta una frase del calibre de un profeta: “Esto es el infierno”. José Moreno, su verdadero nombre, tiene 60 años de edad y más de la mitad en el penal: 25 como policía y doce más resolviendo los problemas de La Victoria.
El ex agente justifica su comentario anterior en el hecho de que con “ocho mil y pico de gentes” malviviendo en este lugar, no puede ser de otra manera: muchos de ellos condenados injustamente, otros “pasando hambre, sin poder recibir un par de pesos, sin nadie que los visite”, sin contar los pleitos que se forman y que algunas veces acaban, inclusive, en la propia muerte.
“Yo llegué aquí un 2 de mayo, precisamente el Día de la Policía, del campamento para acá”, comenta Moreno, casi en la misma época en que otro personaje, “óapa”, ahora de 63 años y con residencia en “Los Galpones”, llegó por primera vez y en otras circunstancias.
“óapa” dice que es el “más viejo de la jugada”, que ha estado preso cuatro veces, y que su primera en La Victoria fue entre 1970 y 1974, cuando la mitad de los internos eran presos políticos y las celdas estaban casi vacías. A los políticos, agrega, los sacaban de madrugada y los llevaban en secreto al lugar que hoy es “Alaska”, y “a los que no mataron salieron de aquí y se hicieron famosos”.
Flaco, desgarbado, “óapa”, no revela su identidad y tampoco puede estarse quieto: moviendo la cabeza, mirando por detrás del hombro, dice que no confía ni en su madre porque sabe muy bien en dónde está. Casi ya a finales de los 80’s, cuando todavía había muchos dirigentes presos, el penal era liderado por un tal “Fafa”, y una banda, “Los óetas”. El espacio todavía quedaba grande y el lugar era muy peligroso. “Matar a un hombre era como comerse un dulce”, dice “óapa”. “Mataban dos o tres presos diarios”.
Entonces la alcaldía no estaba en el segundo piso, sino donde hoy es el “Área Médica”, y en la puerta de acceso al “Patio”, los internos imponían su ley con machetes y bates. “Poco pasa ahora”, resume el interno.
Fue el tiempo de “Caco” y de los “chamaquitos” buscando competencia desde Guachupita, Gualey, Los Guandules, TimbequeÖ La década del “que el que más tiene, más jala para su lado”. La banda de “Los Guandules”, recuerda, llegó a tener hasta 800 integrantes y fue la época en que los barrios “comenzaron a azotar a la capital”, tiempos de “Peculiar”, “Aquinito”, “Pegote” y “Cara Blanca”, este último convertido en vocero de los internos, y de la guerra que hizo la policía como un funesto Día de las Madres “en que barrieron a muchos reclusos”.
Comienza la última década del siglo XX con el “cansancio de los presos con la policía”, dice “óapa”, lleno de tatuajes como un cocodrilo y un Fusil Ametralladora Ligera en los brazos. Todavía quedaban presos políticos y un nuevo jefe policial llegó “con sus propios métodos: Abuso, hombres que morían nomás por los castigos”. Según recuerda, la Policía racionaba la comida, sólo había un día de visita (el sábado), y no más allá de la 1:00 de la tarde. “Cincuenta bandas peleando por el poder, y el poder tiene un precio. Vinieron (al penal) hasta juntas de generales. Eran tiempos en que los internos mandaban papelitos a la prensa para denunciar los abusos, y la época también de “Dany Colt 45” ó “Dany 45”, antes de que se fueran “yendo los muchachos” y entrara al “penal el negocio grande de las armas”.
“Trinidad”, el de los más viejos de La Victoria, vivió con “Danny 45” en “Alaska”, pero no estuvo presente el día que lo mataron. Lo que sí recuerda es el paso del coronel Benito Díaz Pérez, temido por muchos internos por su “puño de hierro”, y que según “Trinidad”, encaró al líder del penal: “Acá la 45 la tengo yo”, y le advirtió al mismo Montero, poco antes de irse: “Cuando yo me vaya de aquí, búscate otra cárcel”. A los tres meses de irse se armó el motín en el que se produjo la muerte del “famoso criminal”. 2
“Danny 45, la transformación de un hombre”, una página en Facebook especializada en el tema, dice que Jacinto Francisco de Los Santos, mejor conocido como “Radhamés” o “Danny”, nació en el barrio de Los Mina, Santo Domingo Este, en 1961. Hijo de Generosa y Gumersindo de Los Santos, fue criado junto a sus otros seis hermanos en un ambiente humilde, sostenidos mayormente por el esfuerzo de su madre que en 1965 quedó viuda. 3
Moreno también recuerda esos años, y un episodio en particular que ocurrió entre 1996 y 1997: los internos hicieron por “Veterano” varios túneles para escapar de la prisión, pero fracasaron en todos sus intentos porque el terreno sobre la que fue construida la cárcel es pantanosa. Fueron años violentos en la prisión, la época en que el penal era un solo gran patio bordeado por celdas, dice Moreno, que vivió dramáticos momentos de la prisión como el incendio en el comedor, en marzo del 2000, cuando reportaron oficialmente 16 muertos, aunque “Negrito” jura que fueron 29 los que él mismo contó ese día cuando pusieron los cadáveres en fila.
“A ‘Dany 45’ lo llevé yo mismo al hospital. Lo cocieron a puñaladas (y lo iban a quemar)”, dice Moreno sobre el interno más celebre que jamás pasó por La Victoria, por su crueldad y poder que mantuvo en vilo a la prisión por varios años. “Se atrincheró. Cuando lo sacaron de aquí no botaba una sola gota de sangre; le salía un líquido amarillento como le salen a los cerdos cuando los matan. Al llegar al hospital (lo llevaron al Moscoso Puello) la botó toda”.
Moreno está seguro, porque lo vio con sus propios ojos: le metieron entre 92 y 97 puñaladas. “Dany puso esto en la palestra”, afirma el ex policía. “Esa arbitrariedad de los presos ya no existe. Ellos eran los que contralaban la cárcel; la policía no entraba allí”. Se dice que incluso hasta violaban a la visita.
Las cosas empezaron a cambiar con la llegada de Díaz Pérez, “ni arbitrario ni corrupto”, dice “Negrito”. En esa época no había “goletas”, todos estaban juntos en una celda y hasta se les podía contar (tampoco había el hacinamiento que hay ahora). Había camas de guardia, de hierro, que Díaz Pérez las mandó a sacar porque los internos hacían cuchillos de ellas. Luego, en el primer gobierno de Leonel Fernández se lanzó un proyecto de rehabilitación y se empezaron a construir camas apiladas en la pared, empezando por los “Pasillos B y C”. 4
“Negrito” también estuvo en el huracán “Georges”, y vio cómo sacaron el cadáver del único policía que murió ese día. “Todavía tenía el fúsil agarrado con las dos manos”, dice. “No sé si (los internos) lo tiraron (al agua)”. Antes de “Georges”, “David”, en 1979, cuando “tuvieron que llevárselos de acá”. Después hubo otro, en la primera década de este siglo, pero ya no más. Quizá por tanta muerte Moreno asegura que el penal es “grimoso, tenebroso inclusive de día”. Con tantos muertos que tiene escondidos.
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La voz de un pastor se apaga de golpe en el megáfono y una canción cristiana tocada con güira y tambora toma su lugar, mientras el estribillo cadencioso se suma al silbido perenne de un condensador de vapor y al pitazo ocasional de un policía ocupado en su labores diarias a la entrada de La Victoria. La luz se fue a las 10:20 de la mañana y volverá exactamente a las 10:56, justo cuando un solo de tambores retumba en el patio del penal, en medio del ministerio, como si fuera el ritual blasfemo de una “fiesta de palos”.
Suena el timbre en la Vocacional, muy cerca de la cocina que filtra un fuerte olor a ajo y comida. Cerca de allí, Alejandro, de 20 años e interno de “Malvinas 1”, pasa con una bolsa plástica que lleva siempre en el costado por una puñalada que le dieron antes de llegar al penal. Pálido siempre, cansado de pedirle a todos, quiere que lo saquen de aquí para operarse: “Esto es el infierno”, dice el muchacho que vivía en Las Caobas y que cayó aquí por un atraco, asegura, que no quiso cometer. Un juez le dictó tres meses de prisión preventiva y lleva ya un año en la cárcel.
Más temprano, el alcaide Gilberto Nolasco estuvo metido de lleno en el proceso de envío de internos a la justicia. A esta hora, un hombre pasa por el ante-patio vendiendo aguacates en una carretilla, mientras Tolentino, custodio de la administración, tararea un tema de moda. “Es un día tranquilo”, coincide el policía, en el momento en que llegan las provisiones a la cocina: un camión rojo cargado de sacos de berenjena, zanahorias y papas que cuatro hombres descargan abajo, mientras un hombre menudo, de cierta edad, con barba y pelo blanco, lleva el control de lo que entra en una hoja que va marcando con detenimiento.
Se llama Elio Martínez y es el encargado del almacén y la cocina, que abre a las 5:00 de la mañana y cierra a las 5:00 de la tarde. Uno de sus asistentes dice que hoy se sirvieron 25 libras preparadas de cocoa y pan en el desayuno. Otros días serán 60 libras de avena, 140 libras de azúcar, 22 libras de leche y 30 de malagueta y vainilla, si hay disponible. Lo que se da en el desayuno generalmente se da en la cena, salvo los miércoles y domingos que son días de visita.
Dos tanques y tres cubetas dan para una mañana y un tanque por área. Para el almuerzo, que se sirve al mediodía, hoy hay locrio de salami con habichuelas. Mañana tocará la berenjena que ya está pelada y amontonada en el suelo, sobre sacos en la cocina: 1,000 y pico de unidades en total, a un lado de la entrada.
Lo que más se consume en el penal es arroz: En un día normal se preparan 8 sacos de 125 libras cada uno. Los días de visita siete porque la gente trae comida de afuera; cuando se hace sólo arroz blanco nueve: 1,000 libras de arroz diarios en promedio. En un día también se pueden preparar 3 libras y media de salami (30 a 25 unidades), 1,500 huevos, 100 libras de espaguetis y 200 libras de pollo según lo que se prepare.
En un día especial, generalmente los martes, Martínez, de 61 años, ordena que se prepare sopa: 25 libras de zanahoria, 60 libras de papa, 60 libras de fideos, 35 libras de auyama, 30 a 40 pollos y otro tanto de res, además de sus verduras correspondientes.
La comida que da la administración se conoce como “chao”, un viejo término que se mudó de los cuarteles a la cárcel y que tiene un origen bastante dudoso. Lo consumen entre 3,000 y 3,500 internos en el comedor, alrededor del 25% de la población del penal, dice Martínez, quien con casi 17 años al frente de la cocina cree que “chao” data de los tiempos de Trujillo y que el término se refiere a una “comida muy corriente” que le daban a la guardia. De lo que sí está seguro es de que la comida que se servía antes en La Victoria tenía demasiado condimento.
El almuerzo se sirve entre una hora y hora y media. Los internos empiezan a hacer la fila afuera del comedor desde las 11:00 de la mañana. Luego entran y se sientan en bancas (y algunas veces) en las mesas de concreto que hay en el lugar. Antes del mediodía, uno duerme semidesnudo, ajeno a lo que pasa en la cocina: cinco hombres remueven calderos inmensos de arroz y habichuelas que servirá otro grupo de “colaboradores” del penal.
Martínez dice que ha habido cambios en La Victoria. “Ese ódice refiriéndose al almuerzo de hoyó es un verdadero ‘chao’”. El encargado de la cocina come lo que sirve: bajo en grasa y poca sal: dos galones de sazón, dos libras y media de ajo, dos paquetes de caldo de pollo y, dependiendo de lo que se trate y de lo que haya, salsa china, bija, orégano y china (tres galones) para darle sabor a la comida. Eso sí, la pimienta está prohibida porque a alguien se le ocurrió que eso “calentaba” a los internos.
El encargado de la cocina también está consciente de que la supervivencia es lo más importante en la vida: “Aquí yo aprendí lo que es un ser humano”. Rayando las 12:00, los custodios abren la puerta del comedor: un inmenso galpón techado, alguna vez pintado de blanco, que en los peores tiempos del penal duró unos años como celda y luego fue convertido nuevamente en comedor. Los primeros se arremolinan en las bancas ubicadas cerca del lugar donde se sirve la comida, mientras Severino, uno de los custodios a cargo hoy, pone orden y recrimina a un joven revoltoso al que otro agente reduce con un golpe en la cabeza.
“El trabajo más fuerte de la cárcel es la cocina”, dice Martínez, al frente de once colaboradores, incluyendo a su segundo, Diómedes Encarnación, “olvidados” todos según el jefe, porque si viene por ejemplo una “bendición” (la ayuda que traen las iglesias de afuera), sus ayudantes no la reciben. “Yo estoy aquí porque quiero”, agrega el encargado, que llegó al penal como panadero: tres meses sin paga “pero ya estaba metido aquí”, y terminó acostumbrándose.
Martínez también trata de derrumbar el mito de que el “chao” es malo. No lo es, en realidad, si se sirve en buenas condiciones. Según el encargado del área, la razón está en que antes lo traían de los Comedores Económicos, que lo hacían muy temprano y se malograba en el tiempo que lo transportaban a la cárcel y lo servían a los internos. El primer tanque es traído de la cocina al área de servir a las 12:05 (son dos en total), y ocho minutos después tres internos empiezan a servir la comida.
Los custodios llaman a los primeros que pasan sus platos (depósitos de cualquier tipo, desde cantinas de las que venden en los supermercados hasta latas medianas de salsa de tomate, galones de cloro cortados por la mitad, revistas y fundas plásticas) a través de una reja donde dos “colaboradores” sirven por dentro, rápidos y autómatas, el moro con dos platos de “fon” gastados, mientras la fila avanza, dobla a la izquierda y encuentra otra reja donde otro interno sirve la “compaña”, hoy habichuela blanca traída en dos grandes ollas de metal.
“Alex”, uno de los “colaboradores”, hombre robusto y tatuado, toma una pala de metal y remueve el arroz en un proceso que implica turnos por el agotador sistema. Afuera, Reyes ayuda a Severino a mantener el orden, pero deben llegar refuerzos en un día aparentemente tranquilo. 25 minutos después viene un “colaborador” de la cocina y rellena uno de los tanques azules con una cubeta adicional de moro. Y luego el “concón”, que sólo disfrutarán los últimos internos que quedan en el lugar.
Severino, atareado hasta más no poder, pregunta si queda más, y ante la respuesta afirmativa de los que sirven la comida hace pasar a más personas que celebran con honesta algarabía la noticia coreando el sobrenombre del custodio: “¡Muñecón!”, “¡Muñecón!”Ö Hasta que se acaba la habichuela y el arroz, y un interno en el comedor, ahora silencioso y desolado, barre los restos del “chao” que se cayeron en el camino.
NOTA DEL EDITOR
Los autores de este trabajo, el reportero Javier Valdivia y el reportero gráfico Jorge Cruz, ingresaron durante un mes a la Penitenciaría Nacional de La Victoria para conocer de cerca la situación que viven poco más de ocho mil internos, y los cambios que la administración del penal, pese a la resistencia de un sistema violento y corrupto, viene introduciendo en los últimos años.
Durante todo el mes de febrero, ambos periodistas del LISTÍN DIARIO, bajo la iniciativa del procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, y la plena colaboración del director de Prisiones, Tomás Holguín; del alcaide de La Victoria, Gilberto Nolasco, del jefe de seguridad de la prisión, coronel Marino Carrasco, de su personal y de un grupo de internos, Valdivia y Cruz pudieron recoger de primera mano —y sin censura de las autoridades— testimonios, escenas y situaciones que han traducido en este reportaje de siete entregas......Fuente:Listindiario.com

Desmantelan en Líbano red que reclutaba adeptos, entre ellos niños, para EI.

Beirut,  (EFE).- Las fuerzas de seguridad libanesas han desmantelado una red yihadista que reclutaba adeptos, entre ellos niños, para el grupo extremista Estado Islámico (EI), anunció hoy la Seguridad Nacional en un comunicado.
Los detenidos, cuatro libaneses y un sirio, confesaron durante su interrogatorio que formaban parte del EI y que reclutaban a kamikazes, entre ellos niños, para cometer atentados suicidas contra el ejército y las fuerzas de seguridad libanesas. Los sospechosos fueron entregados a la justicia para que continúe las investigaciones, añadió la nota.
La organización terrorista, de confesión suní, lucha en Siria contra los milicianos del grupo chií libanés Hizbulá, que son aliados del Gobierno del presidente Bachar al Asad en el conflicto civil que tiene lugar en ese país desde 2011.
En agosto de 2014, yihadistas del EI y otros grupos extremistas se enfrentaron a las fuerzas de seguridad en la localidad de Arsal, en el norte del país, y mataron a un gran número de militares.
Durante esos combates fueron asimismo secuestrados más de 35 uniformados, de los cuales nueve siguen en manos de los radicales y el resto fueron asesinados o liberados.....Fuente:Elnuevodiario.com