NUEVA YORK/EDLP — Luis Deynes, de 58 años, ya tiene su boleto aéreo y sus maletas preparadas para viajar este mes a la Florida. ¿De vacaciones? No.
Este puertorriqueño, después de residir gran parte de su vida en El Barrio, de Manhattan, ha decidido seguirles los pasos a sus cuatro hermanos, quienes en los últimos 10 años han emigrado desde la ciudad de Nueva York al Estado del Sol.
Y
la razón de marcharse de Deynes es la misma que llevó a sus hermanos
Edwin, José, Francisco y Rosa a mudarse a Orlando y Miami Beach: la
jubilación y una mejor calidad de vida.
"Mis hermanos se
retiraron de sus empleos, ya sus hijos están grandes y no encontraron
razones para quedarse aquí, aguantando frío", dijo Deynes, quien llegó a
Nueva York junto a sus padres y nueve hermanos en 1955.
"Yo fui
superintendente de edificios de oficinas en el Bajo Manhattan durante
37 años, y mi razón de emigrar es juntarme con mi familia, vivir más
tranquilo, lejos del crimen, y pagar un alquiler más barato", explicó.
Los hermanos de Deynes forman parte de la oleada de unos 91,039 boricuas que han emigrado de la ciudad de Nueva York
a otros estados en los últimos 10 años, lo que ha reducido la población
de puertorriqueños en un 11.2% —de 814,660 en 2000, a 723,621, en 2010—
según un estudio realizado por el Departamento de Planeación de la Ciudad, denominado: Components of Change by Race and Hispanic Origin for New York City Neighborhoods.
En
El Barrio, comunidad simbólica de la comunidad nuyorican, la población
de puertorriqueños disminuyó un 12.8% en la parte norte y un 22.2% en la
sur, en la última década.
Carlos Vargas Ramos, investigador del
Centro de Estudios Puertorriqueños, dijo que los boricuas que se están
mudando de Nueva York están siguiendo un patrón de comportamiento
similar al patrón de otras comunidades de inmigrantes que llegaron a la
ciudad en los últimos 150 años. "Que después de una generación a dos,
empiezan a trasladarse fuera de la ciudad de Nueva York", dijo Vargas
Ramos.
También, según el investigador, los boricuas también se
han establecido fuera de Nueva York, mayormente en el área triestatal,
"principalmente gente de clase media, que aspira a tener una casa y se
les facilita más fuera de la ciudad".
"Además hay puertorriqueños
que emigran más allá del área triestatal, buscando mejores condiciones
de empleo y mejor calidad de vida, como Florida, Texas, Nevada", agregó Vargas Ramos.
Este
es el caso de Aileen Torres y su esposo, Edwin Toro, de 34 años,
quienes nacieron en Nueva York, de padres puertorriqueños, y piensan mudarse a Florida por razones económicas y en busca de una mejor calidad de vida.
"En
Nueva York es difícil conseguir empleo ahora y el costo de la vida es
muy caro", dijo Toro, quien trabaja en seguridad. "Yo quiero buscar un
mejor ambiente, más económico y seguro para mi familia", agregó.
La
pareja tiene dos hijos adolescentes y ha vivido toda su vida en El
Barrio. Aileen dijo que quiere hacer como su prima Ruthy Laboy, quien se
mudó de El Bronx a Atlanta hace siete años en busca de un mejor sitio
donde criar a sus hijos, y su tía Lourdes Cases, quien compró una casa
en la Florida.
Un hombre marroquí con problemas mentales lleva 17
años encerrado por su familia y con el pie atado con una argolla en la
localidad de Ait Ismail, cerca de Beni Mellal en el centro de Marruecos.
Said Hamún, de 42 años de edad, está encadenado desnudo en
"condiciones inhumanas y de forma ilegal", según reportó la página
Informe 21.
Las autoridades -alertadas por los vecinos de Saíd- realizó el pasado
viernes una visita al lugar donde está encadenado este hombre, y
subrayó la necesidad de un peritaje para establecer si padece una
enfermedad mental. La familia tomó la decisión de encadenarlo debido a
sus comportamientos violentos, ya que intentó en dos ocasiones matar a
sus padres.
El diario "Al Massae" habla de otros dos casos de enfermos mentales
que también permanecen atados por sus familias en la misma localidad, y
publica imágenes de dos de ellos, con sus pies encadenados a un muro.
Uno de ellos, con más de 50 años de edad y primo del anterior, lleva
atado por sus familiares desde hace 24 años, en una casa detrás de la de
sus padres, que quieren evitar que se lesione; según el diario, lleva
más de 12 años sin ser visto por un médico.
El tercer caso, citado por el mismo diario, es el de Abdeluahed Uali,
un joven de unos treinta años, que fue atado por su familia hace dos
meses después de sus comportamientos violentos, especialmente contra las
mujeres de la localidad, que ha hecho que sus vecinos lo consideren
"hechizado"....Fuente:prensawtf.com/Por:Ramón Valentín Rivera































