miércoles, 30 de diciembre de 2009

N. York es una “nevera”; las autoridades activan el Código Azul debido al frío..


NUEVA YORK/Por MIGUEL CRUZ TEJADA - Aunque sólo ha caído una nevada de consideración en víspera del Año Nuevo, esta ciudad se ha convertido en una virtual “nevera”, abrazada por veloces ráfagas árticas y temperaturas bajo cero que trastornan la vida normal de sus millones de habitantes.

La ola de frío, acompañada de las ventiscas, comenzó a desatarse el lunes en la mañana, después que el pasado fin de semana la temperatura fuera más o menos benévola, situándose el clima hasta en cerca de los 50 grados Celsius, un panorama anormal para el invierno que oficialmente comenzó el 21 de diciembre.


Desde tempranas horas de la tarde de este martes, la gélida atmósfera se apoderó de la metrópolis, llevando la peor parte poblados y suburbios ubicados en la parte alta o montañosa y cerca de las costas. Los vientos, que comenzaron a calmarse un poco a partir de las 9:30 de anoche, no tuvieron piedad y combinados con los 20 grados reinantes, hicieron descender la temperatura a -5, muy por debajo del llamado punto de congelación.


Hasta el cierre de esta crónica, todo lo que se respiraba en Nueva York era hielo. Salir a las calles, se convierte en un vía crucis glacial debido a que, a pesar de lo bien abrigado que se pueda estar, ninguna indumentaria es válida para el implacable frío.


La ciudad, que tuvo un verano relativamente cómodo, sólo con algunos días en temperaturas de 90 grados Fahrenheit, ha sido sorprendida por un clima que marca muchos grados por debajo de lo regular para este tiempo, tomando en cuenta que generalmente los meses más fríos son enero y febrero, el epicentro del invierno.


Cinco minutos bastan en la calle, para sentir la percepción de que la nariz y las orejas desaparecieron virtualmente, los músculos entumecidos, las coyunturas encogidas, los huesos debilitados y líquido mucoso en la nariz con frecuencia.


Ninguna clase de ropaje anti congelante, como ropa térmica interior hecha en 100 x 100 poliéster, gruesos jackets o coats de lana, guantes impermeables, bufandas, tapa bocas y cubre orejas, así al menos dos medias y botas termales, han sido suficientes para enfrentar con éxito total la temperatura. A quienes no son de color, el cutis, les cambia a rojo en fracciones de segundos.


Muchos sectores de la ciudad lucen semi desérticos, las paradas de autobuses y trenes con escasa asistencia y los taxistas, hacen su “agosto” como un regalo extra de año nuevo, luego de unas fructíferas navidades.


Establecimientos comerciales generalmente muy concurridos para la época, como restaurantes y discotecas, recibían también poco público y los comercios comunes como bodegas, agencias de viajes, supermercados, salones de belleza y otros, cerraron más temprano que de costumbre.


En las calles del Alto Manhattan, los dominicanos asumen este clima con disímiles filosofías que van desde aquellos que lo bendicen “porque es saludable, blanquea la piel y se lleva todos los microbios”, hasta los que maldicen al “frío pelú” y añoran estar en su país, pasándose la temporada.


Según el Centro Nacional de Meteorología con sede en Miami, las temperaturas comenzarían a subir entre los 33 y los 36 grados en Nueva York y sus alrededores a partir de hoy miércoles 30 de diciembre.

Código Azul

El alcalde Michael Bloomberg y las autoridades de emergencia, ordenaron desde ayer la activación del llamado “Código Azul” dentro del cual se declara situación de emergencia, el actual clima y se llevan a cabo operativos en los cinco condados para proteger a desamparados, niños, ancianos y ciudadanos con problemas respiratorios como el asma.


El Departamento de Desamparados dijo que los procedimientos de emergencia están siendo duplicados para prevenir que algún indigente, muera de hipotermia a causa del frío y brigadas han salido a las calles, centros comerciales, edificios abandonados y estaciones de trenes para rescatarlos.


Albergues y centros de protección con calefacción las 24 horas también están disponibles para coger a los más necesitados de abrigo. Otra situación que se debe enfrentar es la de frecuentes incendios a causa de cortos circuitos por la conexión de calentadores eléctricos o estufas prendidas en aquellos edificios y casas, donde los propietarios no ofrecen calefacción las 24 horas.


Las autoridades piden a las comunidades que en caso de emergencia, se comuniquen de inmediato con el número 311 de servicios generales de la ciudad.

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