Ciudad del Vaticano, (EFE).- El papa Benedicto
XVI abogó hoy por que los derechos de los refugiados "sean siempre
respetados y que pronto puedan reunirse con sus seres queridos", durante
el tradicional rezo del Ángelus dominical en la plaza de San Pedro del
Vaticano.El pontífice recordó que el 20 de junio se celebra la Jornada
Mundial del Refugiado, promovida por las Naciones Unidas y con la que se
quiere llamar la atención de la comunidad internacional sobre "las
condiciones de muchas personas obligadas a huir de su propia tierra
amenazadas por conflictos armados y graves formas de violencia".
Asimismo, señaló que hoy tendrá lugar la
celebración de clausura del 50 Congreso Eucarístico Internacional, "que
durante esta semana ha hecho de Dublín la ciudad de la Eucaristía, donde
muchas personas se han recogido en oración ante la presencia de
Cristo".
"En el misterio de la Eucaristía Jesús ha querido
permanecer con nosotros para hacernos entrar en comunión con él y entre
nosotros. Confiamos a María Santísima los frutos madurados en estos días
de reflexión y oración", agregó.
Benedicto XVI subrayó además que en el Evangelio
de este domingo "el Señor nos ha mostrado que el Reino de Dios es como
una semilla que, aunque al principio puede parecer pequeña, está llamada
a crecer y desarrollarse hasta convertirse en un árbol frondoso".
Destacó que es el milagro del amor de Dios "el que
hace germinar y crecer todas las semillas del bien esparcido por la
tierra" y que "es la experiencia de este milagro de amor el que nos hace
ser optimistas a pesar de las dificultades, los sufrimientos y el mal
que encontramos".




No hay comentarios:
Publicar un comentario