Por CRISTINA LOBOGUERRERO\EDLPNEWARK, NJ – Abatida, triste y muy decepcionada, dijo sentirse Neida Lavayen, tras enterarse que el hombre con el que estaba a punto de casarse fue deportado a su país el lunes pasado a la madrugada y según las leyes no podrá regresar a Estados Unidos en al menos una década.
El uruguayo Rubén Quinteros Barboza, de 43 años, se encontraba en el Centro de Detención Delaney Hall, Newark, desde el pasado 15 de septiembre, luego ser arrestado por agentes de inmigración, justo una semana antes de contraer matrimonio con la ciudadana americana Neida Lavayen.
Quinteros fue deportado por inmigración a Montevideo, Uruguay, desde donde había venido a los Estados Unidos en 2003, bajo un permiso "Waiver" que le permitía permanecer en este país por períodos no mayores de 90 días. Al violar ese requisito y quedarse por mas tiempo del permitido –bajo las leyes de inmigración- la persona puede ser deportada sin derecho a una audiencia con un juez de inmigración.
De acuerdo a las actuales leyes de inmigración, Quinteros deberá esperar por lo menos 10 años antes de poder volver a solicitar cualquier tipo de visa, que le permita regresar a este país.
"Estoy muy desilusionada por la forma de como las autoridades de inmigración trataron a mi prometido. Peor aún, por todo lo que tuvo que pasar en la cárcel, en donde fue tratado como un criminal sin haber cometido ningún delito. Todo esto ha sido un trauma para los dos", dijo entristecida Lavayen, de 46 años y de origen colombiano.
La pareja, que convivía desde hacía dos años, en Elizabeth, Nueva Jersey, tenía planeado contraer nupcias el 23 de septiembre último, el día del cumpleaños de Quinteros. Ahora a Lavayen, solo le queda el anillo de compromiso y el vestido de novia que había comprado para su boda que por ahora no podrá llevarse a cabo, por lo menos en Estados Unidos.
La abogada Amy Gottlieb, directora del Comité Americano de Servicios para Familias en Newark, dijo al respecto que este caso "es un claro ejemplo de cómo las autoridades de inmigración a nivel nacional dicen una cosa y las agencias a nivel local hacen otra por lo que no están actuando directamente en contra de las personas que poseen un récord criminal, sino persiguiendo a todo el mundo por igual".
Por otro lado Diana Mejía, de la organización pro derechos de los inmigrantes Viento del Espíritu de Morristown, indicó que es tiempo que la administración del Presidente Barack Obama, "se dé por enterado que con casos como este se demuestra que seguimos recibiendo promesas falsas de administraciones que no tienen la voluntad política de hacer cambios que favorezcan realmente a las comunidades inmigrantes".
Desde que Quinteros llegó a los Estados Unidos trabajaba como mecánico en un taller de Elizabeth, en donde fue arrestado.
Por el momento Lavayen dijo que no quería ni pensar, ni hablar sobre su futuro. De la oficina de ICE (Agencia de Inmigración y Aduanas) no emitieron ningún comentario sobre el caso.
El hombre residía en Nueva Jersey en violación al ‘waiver’ que le permitía estar en Estados Unidos hasta el 2003.
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