lunes, 22 de julio de 2013

¿Por qué se le llama posición del misionero?.

La posición del misionero es una de las clásicas entre las posturas sexuales más habituales. Obviamente, como todas, tiene sus ventajas e inconvenientes, pero, ¿te has preguntado alguna vez por qué se le llama así?
Aunque no lo creas, ciertas encuestas ubican al “misionero” como la pose obligada, la más conservadora, la del inicio. Digamos que es la pose “moral” por excelencia, no sólo por la denominación, sino también porque permite el encuentro cara a cara entre el hombre y la mujer, el beso intenso y la entrega sexual más “humana”.

Ahora bien, se dice que lleva el nombre de “misionero” porque los religiosos que llegaron a América para cristianizarla se encontraron con indígenas que hacían el amor “como animales”, reproduciendo la clásica pose “en cuatro patas”. De ahí, así de simple, su denominación de “misionero”, además de la impronta decorosa, moralizante, y condición necesaria para la procreación como objetivo único de toda relación. Eso sí, de esto no hay evidencias científicas.
En la posición del “misionero”, la que -en teoría- precede a las demás, la mujer está abajo con las piernas abiertas y el hombre se vuelca sobre ella, manteniendo cierta distancia para no volcar todo su peso, quedando cara a cara. Esta pose le da más libertad en los movimientos al hombre, activo y dominante. La mujer, en cambio, se encuentra pasiva y sumisa.
Vale destacar que, cuando se pone en marcha el juego amoroso, con vistas a un encuentro erótico, los cuerpos se disponen casi espontáneamente buscando esta posición.....Fuente:sexologia.net

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