Un buen truco es que coloques un trozo de carbón vegetal dentro de las zapatillas y el olor desaparecerá al cabo de unas horas.

También puedes aplicar bicarbonato o talco en los zapatos toda la noche, y quitarlo por la mañana, así habrá absorbido los restos de sudor.
Igualmente, es esencial que dejes descansar los zapatos algunos días, y que cuando no te los pongas los dejes ventilar, mejor con unas hojas de salvia seca dentro.
Además, hay que tener en cuenta que el mal olor de los zapatos proviene del mal olor de pies, con lo que es necesario que cuidemos este problema corporal antes de comprar zapatos nuevos, sino queremos que siempre pase lo mismo. De nada sirve eliminar el olor del calzado si nuestros pies seguirán oliendo mal y viceversa.

Para evitar que los pies no suden demasiado debemos optar por zapatos que no aprieten demasiado, para ayudar a su ventilación y a la correcta circulación sanguínea. También es importante usar medias y calcetines naturales. Existen también alimentos que ayudan a provocar una sudoración más fuerte y olorosa, por eso es conveniente evitar el consumo de cebolla, ajo, especias y también del café.




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