Fuente:femenino.infoLos piercing son una de las modas más discutidas de las últimas décadas, especialmente si se hacen en la cara, un sitio en el que son imposibles de esconder. Pero no son solo discutidos por su estética. A mucha gente también les preocupa que puedan provocar lesiones, cicatrices e infecciones, entre otros problemas de salud de la piel.
Para evitar todas estas complicaciones es necesario que vayamos con mucho cuidado acerca de cómo y donde se nos realiza la perforación. Hay que tener en cuenta que hay zonas del cuerpo que son tan delicadas que requieren una anestesia local para que se pueda llevar a cabo el piercing sin dolor excesivo.
Una de las problemáticas más habituales de los piercing son las infecciones bacterianas, como abscesos o erisipela, o la condritis del cartílago, con lo que debemos exigir que se use material esterilizado. La perforación también suele producir cicatrices, queloides o engrosamientos, con lo que es necesario que extrememos las precauciones si la hacemos en la cara.
De todos modos, pese a las precauciones que se adopten, el piercing está prohibido en las personas que sufran acné de moderado a severo y en las que toman medicamentos que modifican las defensas orgánicas. Igualmente conviene evitarlo si se padece una enfermedad congénita, deficiencias inmunológicas, cardiopatías, diabetes, alergias, insuficiencia renal o dermatitis, ya que no se garantiza la respuesta del organismo.
Para evitar complicaciones, tampoco se recomienda que se haga un piercing una persona que verrugas víricas, herpes, micosis, procesos bacterianos, hepatitis, alguna enfermedad de transmisión sexual, o incluso el sida, ya que podría haber peligro de contagio.



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