Autor: Miguel Cruz TejadaNUEVA YORK._ Melvin Jovel, un inmigrante hondureño culpable de haber participado los asesinatos a tiros y puñaladas a tres estudiantes universitarios de Delaware en Newark (New Jersey) fue condenado ayer jueves a tres cadenas perpetuas consecutivas, después que un jurado lo hallara responsable por los homicidios. Los estudiantes, que fueron ultimados al estilo ejecución en el patio de la Escuela Secundaria de Newark el 4 de agosto del 2007, estaban de paseo en el estado jardín, cuando fueron interceptados por Jovel y sus cómplices a quienes los fiscales federales sindican como miembros de una peligrosa pandilla del área.
El sentenciado de 21 años de edad y otros cinco acusados, obligaron a los universitarios a ponerse de rodillas contra la pared de la parte trasera del plantel, liquidándolos con un tiro en la nuca a cada uno. Una mujer que era parte del grupo de alumnos sobrevivió milagrosamente a la brutal masacre y logró identificar a los autores de los crímenes desde su lecho en cuidados intensivos.
Las víctimas fueron Iofemi Hightower, Dashon Harvey, ambos de 21 años de edad y Terrance Aeriel de 18. Jovel, se había declarado culpable por asesinato, intento de asesinato, y posesión ilegal de un arma, días antes del juicio en el que fue hallado responsable en septiembre de este año.
La muchacha sobreviviente también testificó en el juicio, señalando a los acusados y mirándolos directamente a las caras. Su escalofriante relato hizo que el juez Michael Ravin, descargara sobre él todo el peso de la ley. Ella declaró que después de haber sido violado por todos los asesinos, recibió un machetazo y un tiro también en la cabeza.
“Tú y tus amigos tenían planeado matarme, pero todavía estoy aquí”, le enrostraba al acusado, mientras el pandillero evadía la mirada de la estudiante y se evitaba mirarla a los ojos. Antes de la sentencia, el hondureño, en uniforme verde claro de la cárcel, esposado y escuchando a un intérprete en español en un audífono, miraba todo el tiempo hacia el frente.
En sus breves palabras, salió en defensa de su cómplice Rodolfo Godínez, un nicaragüense que también fue sentenciado a tres cadenas perpetuas consecutivas por los mismos asesinatos, diciendo que éste, no tuvo nada que ver con los homicidios. Otros cuatro acusados están a la espera de sus respectivos juicios.
Los fiscales aseguran que el grupo forma parte de la peligrosa pandilla MS -13 (Mara Salvatrucha) de origen centroamericano y que varios de los implicados en los crímenes, se involucraron como parte de su iniciación en la ganga.
Los estudiantes pertenecían a la Universidad Estatal de Delaware.



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