Los detenidos son de República Dominicana, Brasil, Colombia, Corea del Sur, Honduras, Indonesia, Japón, Kazajistán, Siria, Tailandia, Turquía, Turkmenistán y Venezuela, dijo este jueves Jeffrey H. Sloman, fiscal federal del distrito sur del estado de Florida.
Las detenciones se efectuaron en el sur y centro del estado y la mayoría de los estudiantes eran de Tailandia, detalló Sloman en una conferencia de prensa con funcionarios de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Del total de personas detenidas, 39 residían en el condado de Miami-Dade, 27 en Broward, nueve en Palm Beach, 5 en Bradenton y uno en Altamonte Springs.
Enfrentan deportación
Ochenta de los inmigrantes están en custodia del ICE a la espera de que se inicie el trámite de deportación y uno fue liberado bajo supervisión después de ser procesado para su futura remoción del país.
Sloman recordó que muchos de los responsables por los ataques terroristas contra el World Trade Center y el Pentágono el 11 de septiembre de 2001, eran extranjeros que "abusaron del programa de visas de estudiantes para ingresar al país y quedarse en Estados Unidos de manera ilegal".
"En el mundo post septiembre 11, los programas que inscriben a estudiantes extranjeros deben ser legítimos y cumplir con las leyes federales. Fallar en hacerlo pone a nuestra comunidad y nuestra nación en riesgo", dijo el fiscal federal.
Las autoridades han presentado cuatro cargos a dos personas por supuestamente cometer delitos contra Estados Unidos.
Las acusadas son Lydia Menocal, de 58 años, dueña y administradora de Florida Language Institute, una escuela de idiomas de Miami, y Ofelia Macia, de 75 años, empleada del centro educativo.
Menocal afronta cargos también por presuntas declaraciones falsas en documentos de inmigración que permitieron a extranjeros obtener visas de estudiantes.
Decomisarían dinero
Los fiscales federales también buscan el decomiso de 2,4 millones de dólares en efectivo, producto de la supuesta actividad delictiva.
Según la acusación, Menocal y Macia presentaron ante el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) los formularios requeridos a los estudiantes foráneos que tramitan visas y las acusadas aseguraron que habían cumplido con las regulaciones, incluyendo la que obliga a los alumnos a acudir a clases al menos 18 horas a la semana.
Pero, las autoridades afirmaron que las acusadas no solicitaron a las personas que obtuvieron visas cumplir con ese horario y tampoco informaron al DHS que lo estudiantes no estaban asistiendo a las clases de manera regular.
El caso se detectó mediante la llamada operación "Retiro de clases" que se inició en noviembre del 2007 con agentes especiales del ICE de Miami.
Los agentes determinaron que apenas el cinco por ciento de los estudiantes del Florida Language Institute acudían a las aulas.
"Esto fue un acción legal para enfocarse en una escuela de idiomas de Miami que estaba de manera fraudulenta facilitando la emisión de visas de estudiantes, así como permitiendo a estudiantes extranjeros mantener sus estatus y permanente ilegales en el país", dijo Anthony V. Mangione, agente especial a cargo de la Oficina de Investigaciones del ICE.



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