
Nadie en la familia tiene por qué abstraerse de esta fiesta de color y diversión. Más allá de que el bebé por su edad no pueda compartir los rituales de salir a buscar dulces y caminar por el barrio disfrazado, es posible involucrarlo.
Precisamente pensar en un lindo disfraz es una forma sencilla de hacerlo. En el caso de los bebés (que no siempre entienden lo que pasa alrededor), lo importante es que estén cómodos.
Por ejemplo, no es una buena idea colocarles vinchas, máscaras o accesorios en la cabeza o rostro, simplemente les molestan y no saben cómo actuar. Nunca les pongas disfraces con lentejuelas o cualquier tipo de abalorio prominente pues lo primero que hará es quitarlo y llevarlo a la boca.
Algunos disfraces sencillos e inofensivos son caracterizarlos como fantasmitas, pequeños diablillos, brujas y brujos sin sombreros, insectos etc. Te recomiendo que no hagas una inversión exagerada, pues con ingenio y buen gusto podrás incluir al bebé con un lindo disfraz que incluso luego puedes desechar.
Fuente:bebes.net



No hay comentarios:
Publicar un comentario